Arquero debe organizarse en tiempo récord para instalarse con su familia en el sur
Tiene tres dormitorios, tres baños, terraza y piso flotante, cuenta Macarena Aqueveque, esposa del futbolista.
Una sola llamada cambió el destino inmediato de Luis Ureta (24) y su familia. El domingo por la mañana, el ex arquero de OHiggins recibió el ansiado telefonazo que confirmaba su fichaje por Deportes Puerto Montt, cuadro que milita en la Segunda División Profesional. Esa misma tarde agarró su auto y manejó cerca de doce horas desde su casa en Machalí, en la Región de OHiggins, hasta el centro de entrenamiento de su nuevo equipo.
«Luis se estaba duchando y lo llamaron diciendo que tenía que estar allá. Partió tipo 18 horas y llegó a entrenar directo», cuenta su esposa Macarena Aqueveque.
Una vez resuelto el dilema de dónde jugaría este 2024, Ureta y su señora pusieron en marcha la operación mudanza. «Datos de arriendo amoblados en Puerto Montt, por favor», publicó el meta en redes sociales. A los pocos minutos sorprendió con otro mensaje: «Arriendo mi casa full amoblada y equipada en Machalí».
Su esposa Macarena explica por qué buscan y ofrecen una propiedad de forma simultánea. «Luis me llamó después de entrenar y me dijo que se sintió cómodo. Pero como es un equipo de Segunda División, le dijeron que tenía sólo cuatro días en la pensión y que tenía que buscar arriendo. Luis está sin sueldo desde diciembre, no sacó finiquito ni nada. Así que le dije que iba a poner en arriendo nuestra casa en Machalí», dice ella.
¿Si no encuentran casa se quedará en la pensión?
«Tenemos que encontrar sí o sí. Si al quinto día no encuentra, le van a cobrar $300.000 el mes en la pensión. Los arriendos allá son súper caros. Mi papá nos va a prestar para el mes de garantía mientras buscamos arrendatario en Machalí para que Luis pueda arrendar en Puerto Montt».
¿Por qué decidieron dejar sus muebles?
«Porque la mudanza, si la dividíamos en los ocho meses que vamos a estar, al final subía como $150.000 por mes, que sería lo mismo que arrendar algo amoblado allá. Lo único que nos llevamos es ropa, mis ollas regalonas y el parlante de Luis».
La mujer del arquero detalla las características de la propiedad en Machalí. «Es la casa donde vivimos desde 2018, salvo por 2021 que estuvimos en Arica. Tiene tres dormitorios y tres baños. El segundo piso tiene piso flotante y termopanel. Hicimos una terracita, hay aire acondicionado, lavavajilla, todo lo que hemos juntado con esfuerzo. Es llegar y vivir», dice.
¿Qué tipo de vivienda buscan ahora?
«Algo que tenga tres dormitorios porque tenemos dos niñas, Mariana (5) y Leticia (3). Además me dijeron que allá llueve mucho, entonces tampoco queremos un lugar tan pequeño porque vamos a estar encerrados. ¿Colegio? Leticia no tiene que ir obligatorio al jardín y también hay escuelas que tienen el kínder gratuito, hay cupos. Yo igual soy profe, hago hartas actividades con las chicas. Atrás no se me van a quedar».
¿Le costó dejar todo para seguir el sueño de Luis?
«Ya me pegué mi llorada. En Machalí tenía mis alumnos, hacía clases particulares. Se lo dije a Luis el otro día: yo dejo de cumplir mis sueños para acompañarte en los tuyos. Igual pienso retomar las clases en Puerto Montt, es algo que me mueve, es mi pasión».


