Chilenos en Microsoft: «Es muy fácil venirse para acá»

Fecha:

Tres compatriotas detallan cómo es trabajar en el gigante global

Juan Goñi, Belén Monasterio y Christian Linacre pueden hacer su pega desde la casa y nadie los mira raro si se van a la hora. Es el primer mundo profesional.

Seattle.- «Yo quería trabajar aquí. A mediados de los noventa renuncié a la empresa en que estaba y me fui a Microsoft por horas. Me pagaban 1.500 pesos siempre y cuando hiciera charlas», rebobina Juan Goñi. Ya completó ocho años en Estados Unidos, cumpliendo su meta en la mismísima cuna de Windows y Office: Redmond, una ciudad ubicada al lado de Seattle y que se parece harto a Villarrica.

«Hay que tener sueños. El problema es que se pueden hacer realidad, siempre y cuando uno trabaje muy duro. Microsoft no es una compañía para sacar la vuelta», agrega Juan, quien es jefe de proyecto de las soluciones en línea enfocadas en grandes compañías.

En esta aventura, él está con toda su familia.

«MSN es un portal de noticias y yo tengo que escoger noticias interesantes sobre estilo de vida y temas de mujer», cuenta Belén Monasterio, periodista, mamá, productora de contenidos y esposa de Juan. Belén trabaja todos los jueves desde la casa.

«Si tengo algún inconveniente otro día, aviso que no voy a ir a la oficina y no hay problemas», explica. «Mientras hagas la pega, da lo mismo cómo te vistas y cómo trabajes. Aquí te valoran por lo que haces. Mi sueño era ir a la oficina de short y sandalias y en verano lo puedo hacer», agrega Juan.

Una de las cosas que más han sorprendido a estos compatriotas es la tolerancia y convivencia en el gigante informático.

«Por ser latina, mujer y estar embarazada, mi sector gana puntos por diversidad. Además, cuando me contrataron partí ganando lo mismo que un hombre», cuenta Belén.

La no discriminación es un principio que se cumple a rajatabla.

«Hay un grupo que reúne a gays y lesbianas que trabajan en la compañía. Aquí da lo mismo la sexualidad, sólo se considera su trabajo y si son buenas personas», agrega Juan, quien echa de menos a más compatriotas en la tierra de Nirvana y Jimmy Hendrix. «Si tenís los pantalones bien puestos, es muy fácil venirse para acá. Microsoft publica sus cupos de pega en su web (http://careers.microsoft.com)», dice.

La rutina para ambos es similar. Las reuniones son para trabajar y los empleados tienen apenas 45 minutos para almorzar. Claro que eso tiene una gran recompensa: los horarios. Si alguien entra a la pega a las 9 de la mañana, a las 5 de la tarde ya está afuera. Si comienza su jornada a las 8 AM, a las 4 PM se termina.

Christian Linacre es otro de los chilenos que residen en el estado de Washington y se desempeña en Microsoft.

«Mi pega es desarrollar estrategias de márketing para los administradores de sistemas y gerentes de tecnología de las empresas», explica este papá de gemelos, quien es «evangelizador» o promotor técnico. Comenzó en la compañía el 2005, después de pasar por la extinta red social chilena Virtualia.

«En 2008 me ofrecieron un trabajo en Florida, en la subsidiaria para América Latina. Tuve que pasar como 10 entrevistas para quedar. Para seguir trabajando en tecnología, que es lo que me gusta, tenía que venirme», agrega.

-¿Qué es lo que más te gusta de estar acá?

-Que conversas con pura gente distinta, con realidades opuestas. En Chile las empresas tienen poca diversidad cultural. ¿Con quién vas a pimponear ideas y llegar a un producto más amplio, si conversas con pura gente igual a ti? La oferta que puedes generar es muy limitada.

Recuadro :

 -30 mil personas

trabajan en la casa matriz de Microsoft en Redmond, estado de Washington.

 

Las metas son lo más importante-Evaluación por año y por tareas cumplidas

En Microsoft, la evaluación de los empleados es bien rigurosa y se realiza en junio.

«A principio de cada año fiscal escribes uno por uno todos tus compromisos y cómo los vas a medir. Al final, haces la raya para la suma y ves cuántos objetivos cumpliste. No sólo es importante hacerlo, sino cómo se hace, respetando los valores de la compañía. Además, evalúan tus competencias personales», explica Christian. Belén complementa: «vemos con nuestros jefes qué cosas no se pudieron cumplir, por qué y qué actividades complementarias hiciste, como capacitaciones y entrenamientos».

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...