Delegado Presidencial de Los Andes explica por qué no hay cafetería
El paso fronterizo estuvo cerrado porque un camión que transportaba gas licuado volcó, lo que generó un taco de buses.
Una imagen típica de los días anteriores al inicio del verano, o más cercanos a la Navidad, es la del Complejo Fronterizo Los Libertadores abarrotado de turistas haciendo guardia para ingresar por tierra a Argentina o Chile.
Luciana Sutovsky, directora de la Fundación Altas Capacidades, conoce bien el panorama previo a las fiestas de fin de año porque lleva 49 años viviendo entre ambos países. Hace unos días, relata, viajó desde Santiago a Mendoza en el auto de unos tíos. Como tenía pensado hacer unos trámites en Mendoza, describe, les dijo a sus familiares que regresaran solos porque ella estaba acostumbrada a transportarse en bus entre países: es argentina, casada con un chileno.
Cuenta Sutovsky que tomó un bus de la compañía Cata Internacional y llegó a la zona del Complejo Los Libertadores a la medianoche de este martes. Acostumbrada a realizar ese trayecto, pensó que el taco de buses podía implicar que el trámite durara unas cuatro horas. Pero al final demoró nueve, hasta que por fin el bus logró ingresar a la zona del complejo donde recién los turistas pueden bajar a estirar las piernas mientras hacen los trámites migratorios.
«Toda mi vida he viajado entre Chile y Argentina, en bus o auto, y este problema de la espera eterna en verano o fechas especiales siempre ha existido, tanto para el lado argentino como chileno. Uno entiende que hay más turistas en los días previos a Navidad, pero no es posible que en el lugar no exista ni siquiera una zona de alimentación o de agua caliente. Tampoco nos dan información. Ningún funcionario se acerca a decirte que hay demora ni la razón de la tardanza. Si hubiese información que se proporcionara a tiempo uno podría decidir quedarse o regresar», describe.
Casetas y patio mixto
Cristián Aravena, delgado presidencial de Los Andes, quien se encarga de administrar el Complejo Los Libertadores por mandato del Ministerio del Interior, menciona que como Chile está acostumbrado a recibir a turistas desde Argentina en el verano, todos los años, desde el 1 de diciembre, se implementa en aquel paso fronterizo un plan de contingencia que consiste en la habilitación de cuatro casetas de atención a pasajeros de buses, quince para autos, nueve para camiones y un patio mixto con seis casetas extra.
Pero el sábado pasado, confirma, un accidente retrasó todos los ingresos al país.
«El Complejo Los Libertadores estuvo cerrado entre las 11 AM del sábado hasta las 8 AM del domingo debido al volcamiento de un camión transportador de gas licuado. Si bien teníamos la grúa para moverlo, había que hacer el traspaso de la carga a un camión que venía desde Mendoza. Eso lo tenía que hacer personal especializado y tuvimos que aislar la ruta por seguridad. Eso generó un taco, sobre todo porque hay un aumento anormal de turistas de compras», explica Aravena.
¿Turistas de compras?
«Sí, tenemos a los buses que hacen recorrido normal y los que vienen como tour de compras. Justamente en esta época hay un incremento de esos buses de turismo de compras porque a los argentinos les está conviniendo comprar en Chile ciertos productos. Esos pasajeros tienen que hacer la misma fila que los que llegan en buses de recorrido normal, no hay un paso especial».
¿Pero esperar diez horas?
«No tengo certeza de eso en este momento, pero estamos haciendo una revisión de la atención de la noche para ver si necesitamos mayor dotación de personal o revisión del plan de contingencia. Desde el 1 de septiembre hasta el 31 de mayo el Complejo Los Libertadores funciona 24 horas».
¿Y no ha pensado en poner cafetería, delegado Aravena?
«Lo que pasa es que el Complejo Los Libertadores está concesionado. Entonces, lo que usted sugiere no depende de la Unidad de Pasos Fronterizos, que es la que administra el complejo, sino que de la concesionaria»
¿Depende del Ministerio de Interior, entonces?
«La concesionaria es la que tiene que verlo porque hay un contrato. Se debe analizar, según contrato, lo que puede o no hacer».
Luciana Sutovsky piensa que tal como ocurre en los aeropuertos internacionales, los complejos fronterizos deben estar acondicionados para recibir turistas y enfrentar esperas eternas por incidencias meteorológicas, accidentes o ingreso masivo de personas.
«En un aeropuerto hay todo para que los pasajeros puedan afrontar situaciones de emergencia, pero en los complejos fronterizos no. Yo he pasado de todo y por lo mismo siempre viajo preparada con comida y ropa abrigada. Pero las personas que viajan por primera vez no», finaliza.


