Paola Morales, nuera del adulto mayor asesinado en San Bernardo, llora su partida
Una sencilla despedida les daban sus más cercanos a Pedro Burgos, el hombre de 73 años que fue asesinado a puñaladas en su casa en San Bernardo, cuando no quiso entregar sus ahorros a dos asaltantes que llegaron a su casa haciéndose pasar por trabajadores municipales que llevaban ayuda.
En una casa de la calle Los Crisantemos, su ataúd blanco era acompañado por sus deudos, quienes no se convencían de la repentina partida del hombre. Burgos estaba con su esposa, Inés, cuando fueron atacados la noche del jueves. Tenían $40.000.000 en efectivo en su casa.
«Con esa plata se iban a comprar un terreno cerca de Rancagua y comprar casas prefabricadas, ese era el plan que tenían», contó Paola Morales, nuera de la víctima.
Burgos nació en la ciudad de Valdivia y se mudó a Santiago cuando tenía cerca de 22 años. Trabajó como obrero de la construcción durante un largo tiempo, pero hace 20 años perdió la visión y comenzó a recibir una pensión de invalidez, que junto a su señora comenzaron a ahorrar. Ese era el origen del dinero robado.
Los vecinos de San Bernardo relataron que el matrimonio era bastante tranquilo y reservado. Lo veían salir a comprar semanalmente a la feria que se instala a cuadras de su hogar. Como él era ciego, ella era su guía. Durante las tardes de verano él se sentaba en el jardín a beber una copa de vino.
La familia cree que el crimen fue por un dato. Alguien supo que Inés guardaba la llave de la caja con dinero en su bolsillo siempre.
Este sábado se realizó el control de detención de Jeorge Parra Valdivieso, segundo sospechoso del crimen, quien fue detenido durante la madrugada por Carabineros con dos armas blancas en su poder y un surtido historial de detenciones. Había dejado caer su carné de identidad cuando escapaba de la casa y los vecinos lo recogieron. Antes había sido detenida por los mismos vecinos Kattya Pino Santana. Para el lunes se agendó la formalización.


