El hijo homónimo de Muhammad Ali visita Chile promoviendo la lucha contra el Parkinson
Ali Jr. quedó fascinado con las comidas del país porque las cosas que le ponen en Estados Unidos te enferman, dice.
‘Me encanta Chile, me siento como en mi hogar', responde con una sonrisa Muhammad Ali Jr. (53), el único hijo biológico hombre que tuvo el más grande boxeador de la historia. El astro falleció en 2016, dejando un total de nueve herederos, entre ellos este descendiente homónimo, fruto de su segundo matrimonio con Khalilah.
‘Tengo una gran relación con mis hermanos y todos trabajamos de distintas formas para mantener vivo el legado de mi padre', cuenta Ali Jr., quien llegó por estas latitudes porque Andrea, la esposa de su manager, Richard Blum, nació precisamente acá.
¿Qué objetivo tiene su visita?
‘Es la primera vez que estoy en Sudamérica. Y mi objetivo es viajar alrededor del mundo ayudando a la gente que tiene Parkinson y no está participando en los exámenes clínicos que se están realizando de esta enfermedad, sobre todo asiáticos, indígenas y afroamericanos. Y si no participan entregando su ADN no podrán ser tratados. Quiero ser el rostro de esto, y voy a entregar mi ADN para ver si tengo la enfermedad. Si es así, voy a ser tratado, y quiero que todos tengan esa oportunidad. Por el Parkinson he perdido a mi papá, a un tío, que era su hermano, y a mi abuela paterna'.
Lamento esas pérdidas.
‘Gracias, esta enfermedad me arrebató a mi padre, con el que no pude disfrutar todo el tiempo que hubiese querido. También perdí a mi tío. Lo iba a ver y quería hacer un documental para hablar del tema, pero murió antes. Fue triste, pero igual voy a hacer un documental al respecto'.
¿Cuál cree que fue el legado más importante de su padre?
‘Él siempre me decía: ‘El color no importa, sino el corazón'. Así que eso es lo más importante para mí. Su legado tenemos que mantenerlo vivo porque ha ayudado a mucha gente en todo el mundo'.
¿Cuáles son los mejores recuerdos o enseñanzas que tiene de su papá?
‘El mejor recuerdo fue cuando me dijo: ‘Siempre mantente humilde, siempre trata a la gente de la manera que quisieras ser tratado y, cuando hagas algo, hazlo siempre con las mejores intenciones, porque Dios te bendecirá por ello, por las cosas buenas que hagas, y por ayudar a la gente».
¿Fue muy difícil para usted cargar con el peso de su nombre?
‘No estuve en el ojo público de niño y, aunque era el único Muhammad Ali como mi padre, siempre estuve muy protegido por mi familia'.
¿Cómo asumió la muerte de su padre?
‘Fue difícil, pero hablamos un día antes de su deceso y me dijo que estaba bien, que estaría con Alá, que ya no tendría Parkinson, así que eso me ayudó mucho'.
Hace un par de años, hizo un primer documental sobre su papá y ahora dice que hará otro del Parkinson. ¿Vendrán más películas?
‘Sí, haremos una sobre ‘The Rumble in the Jungle', así que iré a África y visitaré las mismas comunidades donde él estuvo en Zaire para combatir con George Foreman. Haremos algo, aun no sé cuándo, pero lo vamos a hacer. Tenemos una página web (Muhammadalilegacycontinues.com), donde pueden seguir nuestros pasos y también contactarnos'.
¿Cómo está su madre?
‘Ella vive en Deerfield Beach, Florida. Tiene 75 años y está bien, trabajando por mantener vivo el legado de mi padre, como toda la familia'.
¿Y qué le ha parecido Santiago?
‘Me ha llamado la atención el tamaño de las frutas y vegetales que hay acá; en Estados Unidos son mucho más chicos. Acá es mejor la comida también, porque allá las cosas que le ponen, te enferman'.
¿Qué comida es la que más le ha gustado?
‘El pollo, la sandía, empanadas, y el pan que hay acá es muy bueno. Me encanta ese pan, ¿cómo es que le llaman acá?'.
¿Será marraqueta o hallulla?
‘Esos que se parten por la mitad me encantaron. Y también me invitaron un vino antiguo, que me dijeron que tenía 50 años'.


