Le robaron el auto que compró hace dos meses y aún está pagando, cuenta su madre
Valeria Merino recogió a dos supuestos pasajeros. Cuando llegó al destino fue abordada por dos más. Pudieron haber matado a mi hija, dice la mamá.
La tarde de este miércoles Valeria Merino Maldonado (27 años) fue enviada a su casa desde el Hospital Salvador, con la instrucción de «hacer reposo total», cuenta su pareja, Yaritza Martínez. La joven sufrió múltiples contusiones tras ser víctima de un violento asalto cerca de la medianoche del martes.
Según el relato de su mamá, Gloria Maldonado, Valeria estaba trabajando de conductora de la la app inDrive cuando recogió a dos pasajeros en la comuna de Santiago. Sin embargo, cuando estaba llegando a su destino en Avenida Las Torres, en Macul, fue atacada con cuchillos por los supuestos clientes.
«Era una trampa porque había dos jóvenes más en la calle. Ellos le querían robar el vehículo. Mi hija se puso nerviosa y no podía quitarse el cinturón (de seguridad). Entonces la apuñalaron cuatro veces. Una puñalada en cada una de sus manos y piernas. Luego la arrastraron cinco cuadras, porque quedó colgando del auto por el cinturón. Y cuando logró soltarse pasaron con el vehículo por encima de su pierna», detalla Gloria.
Yaritza apunta que las radiografías realizadas en el hospital descartaron la presencia de alguna fractura: «Tiene edemas porque fueron golpes muy fuertes. Le sacaron líquido de sus dos piernas y le suturaron las heridas. Ahora ella sólo quiere descansar y dormir porque ha sido muy fuerte todo esto».
Del vehículo -un Suzuki Swift que Valeria compró hace dos meses- no hay señales aún, agrega Yaritza y cuenta que la investigación quedó en manos de la Fiscalía Local de Macul.
«Ya no da para más»
Valeria es técnico de parking. Trabaja en un estacionamiento y como una forma de generar ingresos extra adquirió el automóvil. «Empezó a trabajar en aplicaciones hace dos meses», señala Yaritza.
Su mamá narra que justo hace unos días conversaron sobre la conveniencia de llevar pasajeros. «A mí no me gusta y se lo dije. Le pedí que por lo menos no aceptara trabajar tan tarde. El problema es que está pagando el vehículo. Y como trabaja en el día, sólo puede hacer carreras en la noche. Porque todo está muy peligroso. Esta situación ya no da para más. Pudo haber sido peor. Pudieron haber matado a mi hija», afirma.
La joven fue trasladada con ayuda de vecinos al Hospital Salvador. Su caso fue derivado a la Sección de Encargo y Búsqueda de Vehículos y Personas (SEBV), informó el teniente Nicolás Painepi.


