Tribunal ordenó prisión preventiva por los delitos de asociación ilícita y trata de personas
Hay 19 víctimas que fueron engañadas para venir a trabajar a Chile como temporeras.
Cuatro personas paraguayas, quienes fueron formalizadas este viernes en el Juzgado de Garantía de Linares, quedaron en prisión preventiva por los delitos de asociación ilícita y trata de personas para el comercio sexual. Según el prefecto Marcelo Rebolledo, jefe regional de la Policía de Investigaciones (PDI) del Maule, los detenidos, tres mujeres y un hombre, ingresaron a Chile el año 2018 y con los meses empezaron a idear una manera de engañar a 19 compatriotas paraguayas para hacerles creer que ingresarían a Chile a trabajar como asesoras del hogar.
«El 2 de marzo de este año supimos que había una pareja de paraguayos en el país, quienes se involucraron en la trata de personas debido a que vieron que era algo lucrativo. Engañaron a diferentes mujeres y les decían que supuestamente iban a desarrollar actividades lícitas, principalmente domésticas. Pero cuando ya estaban en Chile las asociaban a la prostitución en diferentes zonas», detalló Rebolledo tras la captura de los cuatro acusados.
Julio Contardo, fiscal regional del Maule, aseguró que hasta el momento son 19 las víctimas, todas mujeres paraguayas.
Para extorsionar a las mujeres y obligarlas a ejercer comercio sexual, aclaró el fiscal, los imputados se encargaban de ofrecerles un supuesto buen trabajo en Chile a cambio de que les entregaran dinero. Cuando las víctimas les pagaban por ingresar el país, detalló, los líderes de la organización les retenían sus pasaportes y las trasladaban a casas ubicadas en diferentes ciudades del país como San Fernando, Talca, Linares y Pucón para ejercer de escorts.
«Allí encontramos las casas donde se desarrollaba la prostitución. Es una investigación que no tiene precedentes en la región», mencionó Contardo.
Carola DAgostini, fiscal jefe de Linares, dijo ante el tribunal que uno de los imputados era quien ofrecía alojamiento a las víctimas migrantes, específicamente en la ciudad de Linares. Su pareja, en tanto, era la encargada de ayudar a las víctimas a ingresar a Chile. Para hacerles creer que todo estaba en regla, aseguró la fiscal, la mujer les prometía conseguirles visas de trabajo, las que supuestamente iban a estar listas cuando estuvieran instaladas en el país. Pero eso nunca ocurrió.
En camiones
Para trasladar a las víctimas desde Paraguay a Chile, aclaró DAgostini, la organización criminal utilizaba choferes de camiones. Al cruzar la frontera con Bolivia y movilizar a las víctimas hacia ciudades chilenas, mencionó la fiscal, los imputados les exigían trabajar en el comercio sexual para pagarles la supuesta visa.
Según la fiscal, algunas mujeres paraguayas que vivían en Linares, todas entre 23 y 33 años, le mencionaron a Carabineros que llegaron a Chile a través de una pareja de paraguayos que les ofreció trabajar como temporeras en faenas agrícolas de recolección de frutas, pero al llegar a Linares, se enteraron de que debían pagarles con trabajo sexual el arriendo del lugar en el que vivirían, los gastos comunes, la alimentación y los pasajes que usaron para llegar al país.


