Camuflaron el vehículo con el dinero en el galpón de un taller mecánico
Según confesó el hijo, un camión tres cuartos llegó a su casa en Rancagua para llevarse el dinero, que aún no aparece por ninguna parte.
La tarde de este jueves, frente a un aparatoso contingente del OS-9 de Carabineros y acorralado por las preguntas de la fiscalía, un joven de 21 años y sin antecedentes penales, terminó por derrumbarse. Carlos Fuentes, fiscal jefe de Análisis Criminal de OHiggins, le mostró un cerro de evidencia que lo vinculaba a él y a su padre, de 47 años, con el robo a la empresa Brinks perpetrado el viernes 16 de este mes en Rancagua, y que ya suma 20 detenidos.
Entre la evidencia que le mostró, estaba la declaración de un testigo protegido que vio cuando uno de los furgones que participó en el robo, nada menos el que transportaba los 12 mil millones de pesos sustraídos, se dirigía a la casa del joven, en el sector de San Ramón. El joven lo confesó todo.
Su declaración fue reproducida por el fiscal Fuentes en la audiencia donde lo formalizaron a él y a su padre, los últimos dos imputados en este asalto, por los delitos de robo con intimidación y asociación criminal.
La propuesta
Todo comenzó con las malas juntas. El joven tuvo la poca fortuna de hacerse amigo de Matías Vargas, ya formalizado por este robo y que se encuentra en prisión preventiva. Vargas iba a la casa del joven a jugar Play Station y alguna vez le compró un automóvil usado. Algunos días atrás, Vargas le hizo una pregunta extraña: «¿Tienes algún lugar donde esconder un auto?».
El papá del joven es dueño de un taller mecánico que funciona en un gran galpón ubicado al lado de la casa donde viven. Así que el joven le respondió que sí, que tenía un lugar donde esconder un auto.
El miércoles 14 de agosto, según relató el fiscal Fuentes, Matías Vargas le puso fin al misterio y le reveló todo. Le dijo que el viernes 16 iban a robar la empresa Brinks y que el vehículo que transportaba el dinero lo esconderían en el galpón del taller mecánico. Le dijo además que a su casa llegaría un camión a buscar el dinero y que luego debía ir a dejar a dos personas al sector de República, en Rancagua. Otro día alguien iría a buscar el furgón blanco. Según el fiscal Fuentes, el joven le preguntó a su padre qué le parecía todo esto, porque el taller era de él. Ambos dijeron que sí, que participarían en todo.
El asalto
Cerca de las 12:40 horas del viernes 16, se estacionó en el galpón un furgón blanco en el que viajaban tres personas. Iban vestidos de negro y estaban agitados. Se bajaron, abrieron las puertas del furgón y entonces el joven vio una imagen prodigiosa: cajas y cajas de billetes nuevos de diez mil y 20 mil pesos. Minutos después apareció un camión tres cuartos conducido por una persona adulta, de unos 50 años, y vestida de manera normal. Era tanto el dinero que había, contó el joven, que tuvo que ayudar a trasvasijarlo al camión.
En el camión huyeron el chofer y uno de los asaltantes, mientras que los otros dos delincuentes que llegaron en el furgón blanco fueron conducidos por el joven al sector de Recoleta, siempre en Rancagua, como se lo habían ordenado. Pero nadie lo llamó para llevarse el furgón blanco, aún oculto en el galpón.
Aquella noche, el padre del joven decidió deshacerse del vehículo. Le sacó la matrícula, le puso una huincha reflectante alrededor para que la policía no lo identificara y lo llevó a un sector llamado Puertas de Fierro. Luego, embadurnó el manubrio y el panel con aceite para borrar las huellas, rompió las llaves y la tiró lejos y enseguida dejó abandonado al furgón. No le sirvió de mucho.
El OS-9 encontró en el taller mecánico la matrícula del furgón, que el padre del joven intentó quemar, así como miguelitos que sobraron del asalto.
A pesar de que no participaron directamente en el asalto, el tribunal consideró que al aceptar integrar la asociación criminal, al saber que serían parte del engranaje del asalto, se configuraba el delito de robo con intimidación y asociación criminal. Padre e hijo quedaron en prisión preventiva. De los 12 mil millones de pesos robados, aún no se sabe nada.
«La participación de ellos fue fundamental para que en estos momentos tengan guardados 12.000 millones de pesos y nosotros no podamos encontrarlo», dijo el fiscal Fuentes.


