Las encargaba a Estados Unidos y Hong Kong vía e-commerce
En la Aduana les pareció sospechoso que ingresara tantas encomiendas similares. Tras la denuncia, Carabineros lo investigó durante cuatro meses.
En mayo de este año ingresó a la Fiscalía una denuncia de la Aduana Regional Metropolitana: el servicio daba cuenta del ingreso al país, vía dos empresas de comercio internacional, de diversas piezas de armas y también de armas de fantasía con sus respectivos manuales para ser armadas y modificadas.
El destinatario era un hombre de 56 años de la Región del Biobío. Durante los siguientes cuatro meses, carabineros del departamento SEBV investigó al sujeto.
Entre otras cosas, los policías se hicieron pasar por clientes interesados en la compra de las armas, para cerciorarse de las actividades del sospechoso.
Con los antecedentes recogidos en esa diligencia, el martes 30 de septiembre Carabineros ingresó a tres casas, en Concepción, Coronel y Cabrero, y detuvo al sospechoso tras constatar que existía una maestranza vinculada a fabricación y modificación de las armas.
El hallazgo fue sorprendente.
Casa 1 (Coronel). Allí encontraron un horno de fusión y fundición, un catálogo de armas de fuego y armas blancas.
Casa 2 (San Pedro de La Paz). En este lugar había una culata de escopeta negra, un fusil PSP y un revólver a fogueo con cinco cartuchos.
Casa 3 (Cabrero). Acá encontraron decenas de piezas de armas, un arma artesanal, mecanismos para fusil de aire comprimido y otro fusil ya armado.
En otras dependencias, Carabineros también halló una pistola Glock, un revólver de fogueo Zoraki, un revólver Schofiel, un revólver de gas comprimido, dos rifles de aire comprimido y, tanto en el living como en un container, otras numerosas piezas de armas y catálogos, así como numerosa munición de diversos calibres.
El jueves 2 de octubre, el sospechoso fue formalizado por porte, tenencia y fabricación de arma de fuego y municiones. Desde ese día cumple prisión preventiva, porque la investigación continúa.
70 paquetes
Según Aduana de la Región Metropolitana, todo empezó cuando su unidad de análisis de riesgo e inteligencia detectó «reiteradas importaciones de herramientas, manuales y piezas vinculadas con la confección de armas, adquiridas a través de conocidos portales de e-commerce, como Amazon y Aliexpress, por un mismo comprador».
Agrega que el imputado realizó «al menos 70 importaciones de insumos de aparente lícito comercio, en pequeños envíos internacionales» para fabricar y modificar armas de manera artesanal y clandestina.
De acuerdo con la investigación, las piezas y armas eran encargadas de a poco a Estados Unidos y Hong Kong.
Para el general director de Carabineros, general Marcelo Araya, lo ocurrido «es preocupante, es grave» porque «este tipo de armas perfectamente podrían estar en manos de bandas de crimen organizado».
Marcos Pastén, fiscal regional occidente, destacó la prolijidad de la investigación, especialmente en momentos en que, de acuerdo con las estadísticas sobre crimen, desde 2018 hay un aumento del uso de armas de fuego en los delitos.
Pero, según el fiscal de Pudahuel Daniel Contreras, aún resta por saber gran parte de la trama del caso.
Por ejemplo, precisa que aún se investiga si algunas armas fueron vendidas y a quiénes. «Tenemos acceso a su teléfono celular, estamos verificando sus cuentas corrientes, en fin, todo este cúmulo de información tenemos que analizarla», dice.
También dice que el Labocar está analizando las armas halladas y si tienen con capacidad para disparar.


