Impresionante imagen de sismógrafo que colapsó
Es el gran terremoto. Un rugir de la Tierra que marcó el mayor hito sismológico captado por instrumentos y que comenzó a las 6:02 del 21 de mayo de 1960, con un primer remezón en Concepción y Lebu. Luego se generó una cadena de 8 sismos que reventaron a las 15:10 horas del día siguiente, cuando la aguja de un antiguo sismógrafo, que estaba metido en una bóveda del cerro Santa Lucía, salió volando. Alcanzó, eso sí, a marcar las ondas telúricas que años después fueron cifradas en 9,5 Richter.
El trozo de papel con estos registros únicos es la pieza más valiosa guardada en la biblioteca de la Facultad de Geofísica de la Universidad de Chile. La reliquia científica muestra cómo la aguja del sismógrafo se volvió loca a las 15:10 del 22 de mayo.
El director del Servicio Sismológico de la Universidad de Chile, Sergio Barrientos, recuerda que la estación sismográfica estaba metida en una excavación del cerro, «en un túnel hecho cuando el director que creó el Instituto Sismológico decidió usar el Santa Lucía como base para instalar los primeros instrumentos. Esto ocurrió entre 1908 y 1910. El Instituto había sido creado a raíz del terremoto de 1906 en Valparaíso».
El científico cuenta que el sismógrafo alcanzó a grabar el evento y los registros fueron guardados en la bodega. Sin embargo, ese lugar se incendió en 1963 y solo sobrevivió una parte del papel usado, que «era blanco y se le colocaba humo negro para que cuando pasara la aguja por él, quedaran las marcas de color blanco. La aguja iba sacando el humo y dejaba las rayas blancas. Oscilaba proporcionalmente al movimiento del suelo».
«Entonces el tiempo era registrado con unos relojes antiguos. Esos sensores ya no existen», dice Barrientos y detalla que el megasismo de 1960 causó la ruptura de 900 kilómetros de las placas de Nazca y Sudamericana.
Acá está la clave
¿Por qué en el sur tiembla distinto?
Barrientos dice que el terremoto del 60 aún pena en Valdivia y que «los temblores que se generan ahí son de un tipo distinto, debido a que la placa que subduce, la Placa de Nazca, está en tensión. Se generan terremotos que no son de compresión, como en el resto del país. La dirección del reajuste post sísmico tampoco es consistente con la que sería una zona que está en compresión de ambas placas, la de Nazca penetrando bajo la Sudamericana, sino que más bien es de relajación».


