Madre del scout golpeado: «No quiero ningún acuerdo»

Fecha:

Isabel Letelier espera que se investigue hasta el final, porque la verdad aún no aparece, dice

Hace cuatro meses Juan Andrés Bagnara casi muere producto de una golpiza en un rito de totemización. Hoy el futuro del caso es una incógnita.

«Cuando recuerdo la golpiza brutal a que fue sometido me duele en el alma; cada día que pasaba vivo para mí era un día ganado, un día más de esperanza», recuerda Isabel Letelier Ortúzar, la madre de Juan Andrés Bagnara (18), el miembro del grupo de scout del colegio Sagrados Corazones de Viña del Mar que hace cuatro meses, el viernes 8 de enero, casi muere tras un violento rito de «totemización» -algo así como una iniciación- por parte de sus compañeros de la tropa «Stella Maris», del mismo establecimiento.

Tras el incidente, que ocurrió en un fundo de la comuna de El Carmen, en la Octava Región, Juan Andrés pasó semanas internado con riesgo vital. Contra todo pronóstico, finalmente mejoró y el pasado 12 de abril se hizo parte de la causa contra los trece jóvenes que lo golpearon y que fueron formalizados por el fiscal Pablo Fritz por lesiones graves gravísimas.

Lo curioso fue que el estudiante presentó una querella sólo por cuasidelito de lesiones graves. Con eso, excluyó del proceso judicial a su madre, quien originalmente había puesto un recurso en la misma línea dura de la fiscalía.
«Ya es mayor de edad»

Isabel Letelier intenta ser comprensiva, pero el tema le complica. «En este minuto yo creo que Juanito no puede dimensionar los efectos y las consecuencias de su salud en el futuro. Es mayor de edad, pero también un joven que comienza a vivir, y mi deber de madre es mostrarle el camino, quizás el más difícil e incómodo. Él pertenecía a un grupo que era una secta o cofradía, con muchos años de existencia y códigos de honor grabados a fuego, donde se les enseñó a guardar el secreto y ser incondicionales, incluso a riesgo de su propia vida. Yo creo que mi hijo no se halla en pie de igualdad y de libertad para negociar nada con sus agresores», dice.

La Fiscalía dispone de ocho meses para investigar el caso, mientras que los imputados actualmente tienen como única medida precautoria su firma cada 60 días en un tribunal. Eso ha dado pie para que diferentes publicaciones hayan especulado que podría concretarse un acuerdo extrajudicial entre agredido y agresores, suspendiéndose el procedimiento y evitándose así un juicio en el cual estos últimos arriesgarían una pena de cinco años de cárcel.

Isabel toma distancia. «No he participado ni me gustaría ningún acuerdo porque creo que la investigación debe agotarse en la búsqueda de una verdad que aún no aparece. No estamos hablando de algo que hay que reparar; estoy hablando de mi hijo. Poner un monto y decir que aquí no ha pasado nada me parecería una falta de moral y de verdad».

-¿Cómo es hoy en día su relación con su hijo?

-Muy buena. Después de la golpiza yo siempre fui partidaria de la investigación judicial. En un principio mi hijo estuvo muy indeciso, pero después definió su parecer. Siendo mayor de edad, él podía determinar el paso siguiente y su decisión ya es de conocimiento público. Solo él sabe sus razones. Por eso hay cierta discrepancia entre nosotros, pero sólo desde el punto de vista de cómo enfrentar el hecho. Yo espero que sea pasajera.

-¿Su ex marido y padre de Juan Andrés influyó en este vuelco legal?

-Sobre las motivaciones de su padre, lo correcto sería dirigirle la pregunta a él, señala seria.

Todo ha sido diferente para Isabel desde aquel 8 de enero. «Mi vida cambió totalmente. No he podido volver a mi rutina habitual y he postergado mis planes laborales. Sin embargo, el 31 de marzo di mi examen de Magíster en Educación Inicial. Recibí mucho apoyo para poder prepararme, de mi actual esposo que es médico, de mis padres, hijos y amigos», cuenta ella.

-¿Tiene miedo de que Juan Andrés siga frecuentando a algunos de los agresores?

-De los 13 imputados sólo uno era realmente su amigo. Los demás son solamente conocidos de la tropa scout. Ninguno fue compañero de curso en el colegio y tampoco en la universidad. Todos son bastante mayores que él.

La actuación del colegio también le merece reparos a Isabel. «Ellos se hicieron presentes en el momento de su gravedad, acompañándonos en oraciones y realizando misas, lo cual agradezco profundamente. Sin embargo, nunca han reconocido la responsabilidad que tienen como institución fundadora», cuenta.

«El rito en cuestión se realizaba hace años y lo conocían sacerdotes, profesores y apoderados», añade.

8 meses es el plazo que tiene para investigar el caso el fiscal Pablo Fritz. 

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...