El miércoles, 19 drones ingresaron a Polonia, también miembro de la OTAN
Rumania denunció que el sábado un dron ruso violó su espacio aéreo. La invasión habría ocurrido durante ataques rusos en suelo ucraniano, en el Mar Negro. La protesta de Bucarest fue tajante. El Ministerio de Defensa dijo que «condena enérgicamente las acciones irresponsables de la Federación Rusa y enfatiza que representan un nuevo desafío a la seguridad y estabilidad regional en el área del Mar Negro».
Rumania envió dos aviones F-16 a monitorear la situación. Estos, a su vez, fueron «apoyadas por los aliados alemanes… con dos Eurofighter Typhoon».
Un hecho similar se produjo el miércoles, cuando 19 drones invadieron el espacio aéreo polaco, generando alarma en el país. De esos 19, unos tres o cuatro fueron derribados por Polonia. Un número pequeño, lo que generó críticas hacia su capacidad de reacción.
Así, son dos los países miembros de la OTAN -Rumania y Polonia- los que sufrieron estas arremetidas rusas.
El ministro de Relaciones Exteriores de Polonia, Radoslaw Sikorski, informó ayer que los drones que entraron en Polonia podían transportar munición, pero no estaban cargados con explosivos. «Curiosamente, todos eran explosivos sin detonar, lo que me sugiere que Rusia intentó ponernos a prueba sin iniciar una guerra», declaró Sikorski al diario «The Guardian».
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, calificó el hecho como «inaceptable, desafortunado y peligroso». Y agregó: «No hay duda: los drones fueron lanzados intencionalmente. La pregunta es si estaban destinados específicamente a entrar en Polonia».


