Juntaron sus ahorros y prontom recibirán a la nueva integrante de la familia. La pareja Varas Perrot está en su mejor momento.
Semanas antes de que Francoise ingresara al relity «Pelotón», la pareja retomó una conversación que habían dejado pendiente. «Dejo de tomar las pastillas, o no?», le preguntó la rubia a Edmundo por décima vez. Sin meditarlo mucho, el mini galán juntó coraje y le respondió que no continuara con los anticonceptivos e inmediatamente tiró a la basura el resto de las pastillas. Dicho y hecho, casi dos meses después, mientras la ex recluta estaba participando en «Pelotón» y miraba con ojitos de enamorada la foto de su novio, le confirmaron su sospecha: estaba embarazada.
«Tranquila, mamá». Esa fue la frase con la que Edmundo selló su compromiso con Francoise frente a todo Chile, el día que se llevó a la rubia de la base militar. Para felicidad de la pareja, el plan de tener una familia ya estaba en camino.
Y aunque a todo su entorno le sorprendió la noticia, – especialmente a la mamá de Francoise, quien se enteró por televisión que iba a ser abuela-, ellos ya tenían todo planificado desde una romántica escapada a Punta de Choros en abril del año pasado. Ahí, encerrados en una cabaña, sin señal de celular, Edmundo le confesó a Francoise que tenía ganas de formar una familia junto a ella, «nosotros nunca hemos estado separados, pero en ese viaje solucionamos todos los problemas y planificamos nuestra vida. Siempre soñé con tener una familia junto a una novia linda, cuenta Edmundo con el pecho inflado.
La fatídica noche
Semanas antes del viaje de ensueño a Punta de Choros, la pareja Varas-Perrot vivió su peor momento. Luego de protagonizar un altercado con su familia y ser detenido por Carabineros, Edmundo se sublevó y gritoneó a las autoridades presentes en plena audiencia judicial. Pero eso no fue todo, a principios de marzo, Edmundo tuvo otro escándalo de aquellos.
Agobiado por las constantes peleas con Francoise y su familia, fue a pasar las penas al cerro San Cristóbal. Acompañado por amigos, el ex enamorado de Cari se desmayó a los pies de la Virgen por culpa de una terrible combinación de pastillas.»Ese fue nuestro peor momento, pero cada pelea que hemos tenido nos ha fortalecido como pareja», reflexiona la futura mamá. A casi un año del accidente, Edmundo cuenta qué episodios lo llevaron a perder el control: «me heché al hombro responsabilidades que no me correspondían. Quería ser un buen hermano, hijo y pololo, entonces me generé mucha presión. Pero lo único que quería era estar bien con Francoise».
Además de sus problemas personales, el mini galán estaba dolido con los programas de farándula, «cuando salí de Amor Ciego traté de ser amable con todos. Pero después indagaron en mi vida buscando cosas malas, especialmente en mi relación amorosa». Cansado de los pelambres por el incidente en el cerro San Cristóbal, Edmundo se llevó una desagradable sorpresa del medio que lo vio nacer, «la televisión chilena es muy clasista, me ningunean simplemente por ser un chico reality. Conmigo trapearon el piso», dice aún dolido.
Luego de seguir un tratamiento siquiátrico financiado por Canal 13, donde tenía prohibido ver televisión, Edmundo y Francoise reconstruyeron su amor en la IV Región y desde ese minuto no se separaron más.
La primera guagua reality
Al principio del embarazo, la pareja reality vivía entre la casa de la familia de Francoise y la de él, pero en los últimos meses se atrincheraron en el departamento de Francoise por la cercanía con la clínica donde la rubia tendrá a su primer hijo. Por suerte, la pareja contaba con ahorros y no han tenido la necesidad de trabajar y se han mantenido inexorablemente juntos.
Edmundo y Francoise sólo se separan cuando el ex chico reality va al gimnasio para bajar los 10 kilos que subió, mientras ella va a capear el calor a la piscina del edificio. El resto del tiempo se lo han pasado amononando la pieza de su hija, comprando juguetes y han compartido cada examen del embarazo, «no tengo nada malo que decir de Edmundo, se ha portado un siete como papá, lo único que le falta es tener a la guagua en la guata», cuenta Francoise, tan alegre como si hubiera ganado el Kino.
Mientras Francoise calma la ansiedad de los últimos días haciendo aseo y bombardeando de preguntas a las amigas que ya tienen hijos, Edmundo está meditando quiénes podrían los padrinos. A pesar de su caótico paso por Canal 13, el mini galán siente un cariño especial por María José Barraza, ex productora de «Amor Ciego», y podría pedirle a ella que apadrinara a su hija, «ella puede tener todas las ganas de ser madrina, pero puedo provocarle un problema en el canal». Por su lado, Francoise ya se aseguró a una madrina estelar, Daniela Aránguiz, la esposa del «Mago» Valdivia, «con la Dani somos amigas desde los 13 años y estamos cumpliendo un pacto. Yo soy la madrina de su primera hija y ahora le toca a ella».
Más adelante, la pareja tiene planeado comprarse una casa por Las Vizcachas y sueñan con una familia numerosa, «no me gustan las casas vacías, es fome. Quiero que todos se junten en nuestra casa a celebrar», cuenta Edmundo, sintiéndose el hombre más exitoso.
-«Estoy pintado para Yingo»
Es una relación de amor-odio. A pesar de todas sus critícas a la televisión, Edmundo asegura que maduró y quiere su revancha en algún programa juvenil, «estoy pintado para Yingo, ¿o no?», dice bromeando el futuro papá.
Una vez que la pareja esté tranquila junto a su hija, Edmundo planea volver de a poco al circuito televisivo. «Me gustaría hacer notas en los colegios y viajes. Sé que tengo que pedir ayuda, tomar cursos de dicción, pero siento que ahora sí puedo estar en la televisión, quiero volver. Pero a los chicos realities no nos dan muchas oportunidades».
Según cuenta el mini galán, en esta nueva etapa de su vida ya no se peleará con los distintos programas y pondrá límites, «nos ofrecieron grabar el parto pero era muy invasivo. Puedo mostrar fotografías de mi hija, pero quiero cuidar mi intimidad».
-«Me quiero operar lo antes posible y casarme de blanco»
Edmundo y Francoise se conocieron en un momento clave de sus vidas. Mientras el mini galán había sido desechado por Cari, la ex chica Mekano daba por finalizado su matrimonio express. Al son de una cueca, la parejita tuvo sus primeros acercamientos en septiembre de 2008 y luego de 16 meses de relación, Francoise recuperó toda la fe y sueña con casarse por la Iglesia enfundada en un vestido blanco, «qué lata decir esto, pero no me dio tanta pena separarme. Edmundo es el hombre más importante de mi vida y él ha sido más marido que el otro», confiesa Francoise.
Mientras que a Edmundo le dan ataques de pánico cada vez que sube a un escenario, Francoise ni se inmuta cuando desfilas en discoteques y apronta su regreso a la pasarela, «primero voy a ver cómo queda mi cuerpo y me operaría lo antes posible. Mi retorno puede ser en mayo». Eso sí, Edmundo acompañaría a todos lados a la versión 2.0 de su novia, «soy muy celoso», admite.
Edmundo y la Virgen
-Felipe Cussen
Profesor de literatura UDP
Todas las noches, antes de dormir, me asomo por la ventana de mi moderno departamento y dirijo mi vista a la fluorescente Virgen del cerro San Cristóbal. Luego de orar por los destinos de mi patria, mi último recuerdo siempre va para Edmundo Varas, quien en el pasado marzo padeció allí, a los pies de Nuestra Madre, su propio Vía Crucis.
Su inocencia había sido vulnerada por la altanera Cari, su dignidad había sido mancillada por el cínico Soumastre, y después se había enfrentado a las fuerzas de orden y seguridad con tal de hacer valer su amor por la tierna Françoise. Nadie podía soportar tanta presión.
Pero cuando los opinólogos se habían dado vuelta la chaqueta, cuando los falsos consejeros se habían alejado, cuando ni siquiera Vasco ni Memé podían apoyarlo, el refugio de la Virgen siempre estuvo ahí.
Así, el mini galán, hiperventilado, incombustible y resilente, fue capaz de ponerse de pie una vez más. Su brazo tatuado con la imagen de Jesucristo lo convirtió en un caballero cruzado, y se puso en carrera hacia la más esquiva de las conquistas: la estabilidad.
Hoy, Edmundo se proyecta al futuro con la moderación y responsabilidad de quien se apresta a ser padre. Françoise, quien alguna vez fuera acusada de oportunista, ha demostrado un compromiso irrestricto con su hombre. Su mirada prístina, su sonrisa cargada de dulzura y su rostro angelical recuerdan -por qué no decirlo- al retrato de una virgen pintada por algún artista medieval flamenco.
Sí, es cierto. En los ojos de Edmundo brilla el optimismo, y su voz aguda pareciera querer subir cada día más alto en pos de su ideal.


