Recrudece tensión en el Golfo Pérsico: dos soldados norteamericanos resultaron muertos
Estrategia busca debilitar predominio iraníen el estrecho de Ormuz.
Como represalia al ataque iraní que costó la vida de dos soldados estadounidenses en Jordania, el Comando Central informó que en la madrugada del domingo lanzó una ofensiva en la zona al sur de Irán, cerca de Sirik y la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz. Así fue replicado por «The New York Times».
Según la agencia noticiosa estatal iraní Irna, la operación se concretó alrededor de la 1:30 de la madrugada hora local, citando autoridades de la provincia de Hormozgán.
Otro punto atacado fue cerca de Hajiabad, en la misma provincia, mientras que se reportaron explosiones en Bandar. Incluso, un área cerca de la isla de Qeshm, dentro del estrecho, también fue atacada, de acuerdo con la versión entregada por la televisora estatal iraní Irib.
En un comunicado, el Comando Central de Estados Unidos confirmó que una base jordana fue atacada con misiles balísticos y drones iraníes, donde murieron lo dos efectivos, completando dieciséis militares estadounidenses muertos y más de 430 heridos desde febrero.
La agencia AP enumeró que la muerte registrada previamente de un miembro del servicio estadounidense fue la de un piloto de helicóptero que se estrelló en el mar Arábigo a principios de este mes. En los inicios, un ataque iraní con drones contra un centro de mando en Kuwait mató a seis soldados; otro murió tras un ataque a una base en Arabia Saudí; y seis perdieron la vida cuando un avión de reabastecimiento se estrelló en Irak.
El Comando Central confirmó que continúa aplicando el bloqueo naval, reiniciado el martes, y que hasta el momento ha desviado cinco buques mercantes e inhabilitado otro.
Las bajas recientes ponen en el foco a Jordania, país que se convirtió en blanco de los iraníes. Su ubicación permite a Estados Unidos llevar a cabo «operaciones aéreas más eficientes en Siria, Irak y la región en general», dice David Deptula, teniente general retirado de la Fuerza Aérea y uno de los principales artífices de la guerra aérea del Golfo Pérsico de 1991, citado por «The New York Times».
«Por lo tanto, el ataque no fue solo un ataque a una base. Fue un ataque contra la coalición regional estadounidense y un intento de hacer que el costo político de albergar fuerzas estadounidenses sea mayor que el beneficio en materia de seguridad», detalló el analista.
El comandante del cuartel general militar de Irán emitió una «advertencia oficial final» a los países del Golfo Pérsico sobre la actitud que deben exhibir en la conflagración: «Estados Unidos y los países occidentales no solo no les brindarán seguridad sino que, cuando sea necesario, los sacrificarán para servir a sus propios intereses».
Además, AP confirmó que en Irak, una base del Partido por la Libertad del Kurdistán, un grupo disidente kurdo iraní, fue alcanzada por un dron cerca de Irbil, capital de la región kurda semiautónoma del norte que ha sido blanco de otros ataques con drones varias veces en los últimos cuatro días.
No hay reportes de que algún grupo se haya atribuido la autoría, aunque según la agencia AP «en el pasado tanto Irán como milicias iraquíes respaldadas por Irán han lanzado ataques en la región kurda, donde están presentes tanto tropas estadounidenses como grupos disidentes kurdos iraníes».
En la televisora estatal se leyó un mensaje del líder supremo, Moytabá Jamenei, hablando de «lecciones inolvidables» si Estados Unidos sigue atacando la República Islámica. La comunicación contrasta con la actitud del dirigente, quien no se ha visto en público desde antes que estalló la guerra y tampoco participó en el funeral de su padre.
Según medios del régimen, el ministerio de Salud de Irán notificó que 50 personas han muerto y más de 500 resultaron heridas en ataques estadounidenses desde finales de junio. El balance de muertos no distingue entre civiles y militares, según detalló «The New York Times».


