Técnico de OHiggins motivó a sus jugadores en la caída por 2-0 ante Sao Paulo
Los rancagüinos erraron varias chances claras y regresan a casa con las manos vacías en la Copa Sudamericana.
Lucas Bovaglio, técnico de O'Higgins, parecía estar rogándoles a sus jugadores que despertaran en el estadio Morumbí de Sao Paulo. ‘Muchachos, estamos bien. Estamos bien. Es cuestión de animarse un poco más. Vamos, que estamos bien', repitió desesperado durante la primera pausa de hidratación del duelo de Copa Sudamericana ante los brasileños.
Los locales golpearon cuando la escuadra rancagüina recién se estaba acostumbrando a la cancha. En el minuto 8, tras un bonito pase de pecho de Jonathan Calleri, el talentoso Luciano sacó un zurdazo rasante que se coló en el palo izquierdo de Omar Carabalí. Bovaglio ni se inmutó con la conquista y de inmediato se puso a dar indicaciones.
Su diálogo en el cooling break fue clave para reagruparse, sobre todo de mitad de terreno para atrás. ‘Lo último, Nico (Garrido). Si Felipe (Ogaz) está jugando el duelo, no te dispares para adentro. Respáldalo cerca. Si él pierde el duelo, tenés que estar acá', le dijo al defensor rancagüino y al resto de sus compañeros.
La charla express dio réditos casi al tiro. A la media hora de juego, Juan Leiva metió un pase profundo que sorprendió a toda la defensa de Sao Paulo y dejó solo al atacante Arnaldo Castillo. El paraguayo alcanzó a puntear la pelota en dirección al arco, pero el portero Rafael achicó rápido y la mando al córner con su cuerpo.
Bovaglio se frotaba las manos en el banco visitante viendo la mejora de su equipo, aunque quedó atónito en el minuto 38. ‘Es increíble', exclamó incrédulo el comentarista Pablo Flamm en la transmisión de DSports.
La jugada partió desde la izquierda con un centro de Martín Sarrafiore que cruzó el área brasileña. Francisco González alcanzó la pelota como pudo por el otro sector, el derecho, y metió un pase en plena área chica para su compañero Bryan Rabello. Cuando todos se alistaban para festejar el empate transitorio, el talentoso volante rancagüino aguó la fiesta: no logró conectar de lleno el balón y su disparo se fue desviado.
Sao Paulo repitió la fórmula del primer tiempo en el complemento y rápidamente le pegó otro golpe a O'Higgins. El autor del gol fue el volante Artur, quien agarró la pelota en mitad de cancha, desparramó rivales, hizo una pared con Calleri y definió al primer palo de Carabalí. Su festejo, una vuelta mortal, fue casi una metáfora de la situación de O'Higgins: quedaron de cabeza con el 2-0.
Los rancagüinos igual presionaron para encontrar el descuento, pero otra vez erraron las chances. En el minuto 66 el paraguayo Castillo volvió a fallar un disparo luego de un centro de Sarrafiore y diez minutos más tarde le anularon un gol a Tiago Vecino por falta al saltar a cabecear.
El resultado dejó a O'Higgins en el segundo lugar del Grupo C de la Copa Sudamericana con 3 puntos, luego de su reciente caída en Brasil y su triunfo 2-0 ante Millonarios de Colombia en la fecha inaugural


