Falló a la primera en Quién merece ser millonario
Su hijo la retó, la fundación que iba a ayudar le dijo que no se preocupara, y ella aún no se explica cómo falló en un sencillo refrán. Es una lección para mi, dijo. A cualquiera le puede pasar.
Mientras ayer adquiría los últimos engañitos en representación del Viejo Pascuero, la siempre relajada Lorena Capetillo comenzó a notar que parte del tumulto fijaba con rebosante gracia una que otra miradita hacia ella. Y era raro porque esa expresión popular casi nunca le pasaba.»No entendía qué ocurría, como que algunas personas me veían con una especie de risita. Y después vi unas sospechosas llamadas de unas amigas», recuerda la actriz.
Precisamente, la picarona pregunta de una amiga terminó por convencer a Lorena de que estaba pagando los platos rotos por una aparición en TV, que grabó hace cerca de tres semanas. «Alo, Lorena, es urgente: ¿te sabís un refrán?», le dijo muerta de la risa su comadre. Claro, la columpiaba por su participación en «Quién merece ser millonario» de Canal 13, donde se fue increíblemente eliminada en la primera pregunta. La interrogante se trataba de completar el refrán «A río revuelto.», pero la actriz se apuró y respondió»A rey puesto», en vez de la conocida frase «.ganancia de pescadores».
¿Qué diantres pasó?
«Yo sabía la respuesta, pero fue una tontera en mi cabeza. Y me acuerdo perfectamente lo que pasó porque me quedé con la última opción y no con el enunciado que me dieron. Fue de volada lo que me pasó, si fue súper tonto», recuerda entre risas Capetillo.
En su exigua performance, la actriz estuvo acompañada por su hijo Diego de 10 años y ambos, en teoría, iban a ayudar con lo que ganaran a la fundación Belén Educa. «Les pedí disculpas, y les dije que podían contar conmigo para lo que quisieran. Igual me dijeron que no me preocupara, pero mi hijo me retó».
-¿Qué te dijo?
-Salió muy enojado conmigo y me dijo que debería haber ocupado un comodín, y que no habíamos mostrado nada de lo que sabíamos. Pero después no nos quedó otra que reírnos. Será un recuerdo absurdo entre los dos.
Pese a todo, Lorena sacó lecciones de su experiencia. «Fue tan tonto todo que no me da ni vergüenza. Y ahora me han molestado mucho, pero fue sin querer. Igual es una gran lección para mí porque tengo que enfocarme más en esas instancias. O sea, algún día espero ir de nuevo al programa, pero me entrenaría un par de días».
-¿A río revuelto.?
-¡Ganancia de pescadores! ¿Viste? Si yo me la sabía.
Me quedé con la última opción y no con el enunciado que me dieron.


