Murió sin saber que le habían jugado chueco
Prometieron exculparlo de sus delitos, pero jamás lo hicieron
Uno de los temas de los que se habla en algunas ciudades de Estados Unidos es el posible perdón que recibiría, de forma póstuma, Henry McCarty. ¿Quién demonios es el señor McCarty? Un muchacho que es conocido mundialmente como Billy the Kid, uno de los forajidos más famosos del Lejano Oeste.
La idea da vueltas en la cabeza del gobernador de Nuevo Mexico, Bill Richardson, quien confesó en su sitio web que periódicamente recibe mensajes de personas que le piden que Billy the Kid sea perdonado por todos los crímenes que cometió a fines del siglo XIX.
Se supone que el malo de Billy, que en sus 20 años de vida pasó buena parte del tiempo robando ganado y asesinando personas (21 muertes se le atribuyen, 9 de ellas probadas), habría recibido una propuesta de perdón por sus delitos a cambio de testificar en la corte. El oferente fue el sheriff Lew Wallace.
Billy había aceptado inicialmente la idea, pero al ver que los términos originales no serían cumplidos, optó por escapar y junto a sus compadres formó la temida banda de «Los cuatreros». Para detener de una vez sus fechorías, se ofreció una recompensa de diez mil dólares a quien lo capturara. Y lo capturaron.
Billy, escurridizo, volvió a huir, pero tres meses más tarde, en 1881, fue asesinado con un escopetazo, sin poder jamás ser perdonado. Y ante la encrucijada histórica (y los mensajes que recibe de personas que admiran al bandido), el gobernador Richardson solicitó ayuda a una experta, la abogada Randi McGinn.
Ella analizó el caso, la historia, los misterios y llegó a una conclusión que ya hizo saber a Richardson: «El gobernador Wallace no cumplió su parte del trato, que era perdonar a Billy por todos los cargos. Esta injusticia debería ser corregida».
Los únicos que se han opuesto con dureza a esta posibilidad son los miembros de la familia de Pat Garrett, el sheriff que cercó a Billy the Kid y quien finalmente, junto a sus hombres, le dio muerte. El temor de la familia de Garrett es que la figura del sheriff quede destruida por haber ajusticiado a alguien «inocente».
La decisión final debiera saberse antes del 31 de diciembre.


