Dani Olmo estuvo en el lugar preciso para mantener el 2-1 sobre Inglaterra
Cuando veo que el rebote le queda a uno de ellos, solo rezo para que haya alguien de atrás, dijo el arquero Unai Simón sobre esaacción milagrosa.
Lo celebró como un gol, eufórico, apretando los puños y con un grito de guerra. Así fue la reacción de Dani Olmo al minuto 89, cuando logró sacar un balón de la línea de gol que significaba el empate inglés, cuando solo quedaba un minuto del tiempo reglamentario y los cuatro de adición que dio el árbitro.
A esa altura el partido estaba 2-1 para su selección, e Inglaterra quemaba los últimos cartuchos para tratar de salvar la plata.
Un córner de Cole Palmer, el mismo que había anotado el empate un rato atrás, encontró la entrada de Declan Rice con un cabezazo furioso que obligó al portero Unai Simón a lucirse para contener la pelota. El meta contuvo, pero el arco quedó desguarnecido.
Entonces, el central Marc Guéhi cabeceó el rebote, paralizando corazones. Ahí apareció uno de los héroes rojos de la jornada.
Dani Olmo, que estaba en la línea, saltó y despejó de cabeza desde la línea de gol. El arquero Simón y el lateral Marc Cucurella fueron a abrazar al 10 del equipo, que estaba eufórico.
«Es una jugada muy rápida. No sé quién de ellos entra a remate, pero entra solo. Intento reaccionar en mi ángulo de acción, porque si la tiran muy ajustada no iba a llegar. Cuando veo que el rebote le queda a uno de ellos, solo rezo para que haya alguien de atrás. La verdad es una jugada que tenemos preparada. Cuando el balón nos pasa, el jugador que está en el palo se tiene que meter detrás de la portería. Yo creo que es primera vez que se ha acordado en toda la competición de hacerlo, menos mal que se ha acordado ahí. Ahora lo bromeé a Dani, le dije que aunque estuviese empatado le habrían dado el premio de máximo goleador porque esa salvada ha sido de valor gol», dijo el arquero español, uno de los que más abrazó a Olmo tras su cabezazo salvador.
Cinco minutos se desató la locura con el pitazo final, donde el rubio fue uno de los más requeridos por su despeje y además de levantar el trofeo de campeón, también recibió el de goleador de la competición, por sus tres anotaciones.
«CAMPEONES DE EUROPA!!!», escribió Olmo en la foto que subió a sus redes sociales tras la consecución, donde aparece con el trofeo de campeón y el de goleador. Compartió el cetro de goleador con otros cinco jugadores, pero definió su presencia en la final.
En la tribuna, su novia, la modelo alemana Laura Abla, lo seguía y registraba cada momento de esa distinción en su Instagram (@lauraabla, 172 mil seguidores). Están juntos desde junio de 2023, según detalla el medio «La Razón». El español juega en el R.B. Leipzig, donde es una de las figuras.
La influencer, cuyo nombre real es Laura Schmidt, se divorció en diciembre de 2022 y, según consigna el mismo medio, contó que vivió una relación tóxica con su exmarido, con quien se casó tras cuatro meses de noviazgo y por quien emigró a Turquía.
Durante la Eurocopa, no dudó en acompañarlo en cada una de las ciudades en que jugó la selección española y posó con la camiseta para sus redes sociales, donde desata contenido con tips de maquillaje y belleza.
La Eurocopa fue especial para Olmo, quien tuvo que ser paciente para agarrar camiseta de titular. La lesión del joven valor Pedri, perteneciente a Barcelona, le abrió un espacio en el equipo titular de Luis de la Fuente, donde no desaprovechó su oportunidad.
«Estaba seguro de que mis jugadores me creían. Han sido infalibles, no han fallado en nada», dijo el entrenador tras la consecución de la cuarta Eurocopa de la selección española, tras los títulos de 1964, 2008 y 2012.
Nico Williams abrió la cuenta a los 47′ para la Roja, luego empató Cole Palmer a los 73′ y Mikel Oyarzabal puso el 2-1 definitivo a los 86′, tres minutos antes del milagro de Olmo.


