El Shoa por dentro a cinco meses del 27/F

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El servicio más criticado del año dice adiós y ahora se convertirá en una dirección técnica

Armada le cambiará el nombre y la dotó de cuantiosos sistemas que hacen casi imposible que se repita la tragedia del maremoto.

Al entrar en la sede del Shoa todos los funcionarios saludan con gran cortesía. Atienden y ofrecen café, pero la tensión se percibe a kilómetros. Estamos a cinco meses del terremoto y maremoto y ellos parecen estar cansados de seguir en el ojo del huracán. De que su repartición aparezca en las tiras cómicas de los diarios y en los comerciales de TV como sinónimo de ineficacia y desidia tras la tragedia del 27 de febrero. Es por este motivo que, pese a la amabilidad de cada uniformado que trabaja en este servicio, son distantes y algunos apenas levantan la cabeza cuando el fotógrafo intenta retratarlos mientras realizan su trabajo frente a algunos de los terminales computacionales o teléfonos satelitales que abundan en esta antigua casona pintada de gris con blanco y que se ubica en una zona residencial del cerro Playa Ancha de Valparaíso.

El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada, cuestionado hasta el hartazgo por levantar la alerta de tsunami 49 minutos minutos después de que ellos mismos se la comunicaran a la Onemi, le queda poco tiempo de vida con ese nombre, ya que las autoridades navales dejarán de llamarlo Shoa (holocausto en hebreo), para transformarlo en una dirección técnica.

La medida, comunicada por el director general de Territorio Marítimo, almirante Enrique Larrañaga, es la culminación de un proceso de reestructuración que partió con la destitución de su jefe (capitán de fragata Mariano Rojas) y los dejó subordinados a Directemar y que en los últimos meses les ha permitido adquirir nuevos equipos, principalmente de comunicaciones, para enfrentar de mejor forma eventuales emergencias.

Ellos nos abrieron sus puertas y mostraron cómo aprendieron de una experiencia trágica, se levantaron y ya están aplicando esos cambios en una señal inequívoca de que será muy difícil olvidar el 27 de febrero de 2010.

«El Shoa tiene un gran prestigio internacional. Lamentablemente y tal como lo dijo el comandante en Jefe (almirante Edmundo González) en el informe de la investigación que se hizo, fue apresurado en levantar la alerta. Ese fue el error del Shoa y ese error ha significado que haya perdido este prestigio y este reconocimiento. No afuera, sino en el interior del país», comentó Larrañaga frente a las críticas que enfrenta la Armada y el Shoa.

«Ciertamente que es doloroso que una institución de la magnitud del Shoa, esté hoy día en boca de todos como si fuera lo peor cuando no es así. El Shoa sigue haciendo la misma tarea de antes, con la misma eficiencia, con el mismo personal y la misma vocación de servicio de siempre», aseguró.

Sobre el cambio del Shoa, el almirante explicó que por ahora no tienen un nombre de reemplazo.

«Estamos estudiando el nombre más adecuado a la función que va a desempeñar en el futuro».

-¿Eso cuándo va a estar determinado?

-No le podría dar una fecha, porque hay que hacer una serie de trámites legales.

-¿Significa que dejará de ser un servicio para pasar a ser una oficina?

-No, el Shoa por ley tiene una función que no va a dejar de cumplir. Con el nombre que tenga en el futuro va a seguir siendo el organismo técnico encargado a la Oceanografía, de la Hidrografía, del control de la hora, pero en la estructura de la Directemar, será una dirección técnica al mismo nivel la Dirección de Seguridad y Operaciones Marítimas y la Dirección de Intereses Marítimos y Medioambiente Acuático.

Conexión hotline

Después del desastre de febrero último, en este servicio se hicieron cambios y se notan a simple vista. Ahora hay un capitán y no un teniente como jefe de servicio y un experto oceanógrafo de turno las 24 horas del día para reportar cualquier atisbo de maremoto a la Onemi, con quien tienen una impresionante variedad de conexiones por si falla alguna de ellas, que van desde la comunicación por radio, teléfono satelital hasta mensajería de Blackberry (ver infografía).

Los aparatos están muy ordenados y dispuestos en la Sala Snam (Sistema Nacional de Alarma de Maremoto), el centro pensante y comunicante del Shoa. Es una sala con más de una decena de monitores y computadores, circuito de cámaras de TV para videoconferencia, una multiplicidad de conexiones de internet, telefónica, celular y satelital con diferentes partes del mundo que les permite reunir información en tiempo real y remitirla a la Onemi al instante.

«Ahora tenemos comunicación satelital con la Onemi, cosa que ellos no tenían instalada, porque nosotros sí teníamos teléfonos satelitales. En lo que es comunicaciones radiales, está el sistema HF, también hay una línea secundaria con antenas independientes», explicó el actual director del Shoa, comandante Patricio Carrasco. Junto con todos los sofisticados aparatos, también aparece una línea telefónica común y corriente. «Se habilitó una línea directa con la Onemi. Una hotline, lo mismo que veíamos en Batman y Robin. Ahora nosotros sabemos que si alguien contesta al otro lado es la Onemi y ellos saben que acá está el Shoa. Esta es una línea directa que no existía. Cuando yo llamaba antes a la Onemi tenía que marcar un número», comentó Carrasco.

En otro terminal aparecen imágenes de diferentes puertos del país. El sistema se parece al de la Unidad Operativa de Control de Tránsito, pero acá se ve el borde costero, comportamiento del agua y de los puertos por si se produce un cambio sorpresivo. Y si en una emergencia se les corta la luz, dos equipos independientes abastecerán en un minuto y fracción.

Frente a tanto despligue, surge la pregunta de por qué todo esto no se hizo antes. La respuesta es clara. La mayoría de los sistemas existían, lo que pasa es que se quedaron ciegos y, para peor, sin comunicaciones (ver recuadro).

Otra medida que permitirá evitar un episodio como el de febrero será replicar la sala Snam íntegramente en otra zona de Valparaíso.

«Será una sala equivalente y paralela ante cualquier contingencia. Por si se cae o pasa algo. Habilitada y energizada, con personal de guardia que mantenga los equipos. En caso de emergencia se refuerza la sala. Quedará donde está el faro Punta Ángel», explicó el almirante Larrañaga.
 

-«Estamos estudiando el nombre más adecuado a la función que va a desempeñar en el futuro».

-Carta de Inundación

El Shoa distribuye a las intendencias y reparticiones públicas las Cartas de Inundación. Un mapa con la estimación de hasta dónde podría llegar el agua en caso de tsunami y que permite hacer planes de evacuación o derechamente no construir en esos lugares. Pues bien, la de Constitución fue casi idéntica a como era la estimación.

 

 

 

-Al mareógrafo se lo llevó la ola en Talcahuano

L os mareógrafos miden el nivel del mar y según el comandante Patricio Carrasco «son nuestros ojos en el mar». Por eso están diseminados a lo largo del borde costero de todo el país y se están cambiando por equipos más modernos (ver infografía).

Envían una señal por satélite y otra por módem y están a cargo de un experto en observación del mar quien tiene comunicación UHF, telefónica y satelital con el Shoa.

El 27 de febrero, este sistema estaba operativo, sin embargo al menos en Talcahuano, una ola gigante arrasó con él como lo recuerda el subdirector del Shoa, capitán Juan Carlos Cueto.

«El problema es que los que estaban en la zona afectada no tuvieron cómo avisar. No había radio, celular, se cayó todo, no quedó nada».

-Nada de nada.

-Los UHF estaban en la parte inundada. O sea lo único que queda era la señal de humo. No hubo caso de poder encontrar reporte.

-¿Es verdad que había una señal que decía que el mar había variado pocos centímetros?

-Es que ese equipo quedó encapsulado.

-¿Lo botó la ola?

-Claro. Usted puede pensar, se cayó por ola o por el sismo. Voy a llamar, pero nada. No había comunicación ni para allá, ni para acá.

-Es como navegar de noche y sin instrumentos.

-Es como que vaya navegando con radar y le apagan todos los equipos.

 

 

 

-Ahora Onemi y Shoa están súper comunicados

Las comunicaciones fallaron rotundamente el 27 de febrero y eso la Armada lo sabe y lo asume. Desde esta semana un total de 77 equipos satelitales con teléfono, netbook, que se pueden conectar al encendedor del auto, está distribuyendo la Directemar a las principales gobernaciones marítimas, capitanías de puerto y alcaldías de mar del país. Eso, sumado a los equipos con los que ya cuenta el Shoa, les permitirá estar conectados con la Sala Snam.

Desde este lugar se informa a la Onemi a través de un protocolo cuyo principal objetivo es tratar de que sea lo más rápido posible.

Por eso es que frente a un sismo que genera tsunami, la primera comunicación que se realiza es por radio UHF.

Si es que falla, se ocupan un teléfono satelital, otro portátil y otro que está en poder del director del Shoa. Si todos han fallado, se usa un sistema de telefonía celular con radio que para el terremoto pasado no se cayó. En último caso, también está contemplado usar mensajería de Blackberry, otro elemento que no sufrió interrupciones el pasado 27 de febrero.

La sala Snam tiene, por si se corta la luz, dos sistemas de energía y si se les cae internet, un servidor que los conecta directo al satélite. Para enviar correos electrónicos y actualizar su sitio web shoa.cl el que aumentó su capacidad de 2 gigabytes a 96.

-Frente a la duda, se toca zafarrancho

En el nuevo Shoa, los oficiales con experiencia y algunos expertos oceanógrafos deben realizar turno de 24 horas. Uno de ellos es el capitán de corbeta Miguel Vásquez, jefe de servicio en la sala Snam. Justo a esa hora se produce un sismo. Suena una alarma, se pone roja una pantalla y el oficial entra en acción.

-Acaba de informarse un sismo.

-Sismo de mediana intensidad, de 5.3 grados de acuerdo al informe del USGS (servicio geológico de EE.UU.). Acá llega toda la información y aparece en la pantalla con todos los datos (apuntando un monitor de computador).

-Frente a uno de mayor magnitud ¿Qué medidas toman?

-Generamos distintas secuencias de acción. Alerta o alarma de tsunami para el territorio nacional. Nuestra misión es informarle a la Onemi.

-Cuando es de mediana intensidad.

-Entonces acá se arma todo el tema informativo, pero no es necesario accionar a la guardia completa. Ahora, frente a la duda, se toca zafarrancho y ahí estamos todos cubriendo, a la hora que sea.

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