Mario Waissbluth, líder del movimiento Educación 2020
Este lunes saca a la venta el libro Se acabó el recreo. Allí dispara por igual contra la Concertación y Lavín.
Chile es un país muy especial. Firma tratados de libre comercio y se codea con los grandes en la OCDE, pero sus niveles de educación dan pena. Un estudio dice que el 8% de las personas con educación superior terminada comprende lo que lee.
Este tipo de desgracias impulsaron a Mario Waissbluth a fundar el movimiento Educación 2020, apostando a diez años plazo por una enseñanza presentable. Para dejar testimonio y mover conciencias, el lunes saca a la venta el libro «Se acabó el recreo» y el 10 lo presenta junto a Evelyn Matthei y Carolina Tohá.
-Su movimiento ha influido en la política chilena.
-Sí, fuimos al Congreso, por unanimidad aprobaron nuestro manifiesto y nos dijeron que teníamos que seguir gritando. Luego la ministra Mónica Jiménez nos dijo lo mismo. ¡Qué paradoja! El establishment le pide a un movimiento que grite. Extraño, ¿no?
-Claro, ¿qué explicación tiene usted?
-Los incentivos políticos no están puestos para mejorar esto. Meterse a trabajar en los problemas duros de la educación no retribuye electoralmente. Y los afectados, los pobres, no tienen conciencia de ello.
-Cómo explicarles eso.
-Claro, anda a hablarle a una pobladora sobre la inequidad educativa. Te va a mirar con ojos de huevo frito. Las mamás se tranquilizan con que el cabro se quede todo el día en el colegio. Y es comprensible, tienen necesidades más urgentes.
-¿Cómo se llevan Educación 2020 y los profesores?
-Ha habido momentos pésimos y otros mejores. La gente juega roles, pero si no hay una cuota de sensatez.. A ver. Un paro más de los profesores y la educación pública desaparece. Todos se están yendo al sistema subvencionado.
«Háblale a una pobladora sobre inequidad educativa. Te va a mirar con ojos de huevo frito»


