Mario Velasco habla de su renuncia
Me pasó en los últimos meses a lo mejor no estar tranquilo con mi rendimiento o con lo que estaba pasando conmigo laboralmente, dice.
Después de casi una década en las pantallas de Zona Latina, Mario Velasco optó por cerrar una etapa significativa de su carrera, una que, como él mismo reconoce, le dejó aprendizajes, desafíos y afectos que hoy mira con gratitud. Su renuncia no obedece a un solo motivo, sino a la madurez de los procesos: el desgaste natural de la rutina, la necesidad de buscar nuevos horizontes y el deseo de reencontrarse con proyectos personales, esta vez lejos de la televisión.
«Fue una etapa súper importante para mí. Yo siempre contaba que cuando trabajaba en televisión abierta miraba de reojo el cable, pero por una cuestión de no haber trabajado nunca ahí y a lo mejor por algún prejuicio medio tonto, pero la verdad de las cosas es que cuando comencé a trabajar en Zona Latina me empecé a dar cuenta que la línea editorial es distinta, que es un canal más chico donde conoces a toda la gente que trabaja ahí y empiezas a disfrutar de sentirte feliz, súper agradecido y realizado, en una pega televisiva que en otros lados no lo había sentido antes», dice el animador, quien reconoce estar tranquilo con su decisión.
«No obedece a algo puntual. La venía masticando hace un tiempo, ya venía en el fondo con esta idea de cerrar el ciclo y ver para adelante qué hay en términos comunicacionales y también habiendo sembrado en otras áreas», agrega.
¿Siente que hubo un desgaste en su trabajo?
«Claro. Y es la explicación que le di a mi jefe y él lo sabe súper bien, porque cuando tuvimos conversaciones de cómo me sentía en el canal, él sabía que en algún momento estaba muy feliz, pero de repente uno va creciendo, va teniendo distintas inquietudes, te vas proponiendo otras metas, entonces, en el fondo, fue la explicación y él me entendió al tiro».
Se publicó que últimamente se había sentido «ninguneado». ¿Qué pasó?
«Fui a sacar mi auto y hubo dificultades para hacerlo, porque una jefa, que no la cachaba bien, había dado la orden de que no podía sacar mi auto después de las 10. Son cosas administrativas, pero que uno también va sintiendo, es algo que jamás me haría renunciar, pero son cosas que uno va diciendo bueno, si esta alguna vez fue mi casa, mi lugar en el mundo, hay muchas cosas que me están diciendo que hoy no, no estoy contento como antes y, en eso, no pasa nada. Todos los trabajos van mutando y uno verá si se acomoda o no se acomoda».
¿Es una despedida de la TV?
«Esta decisión no tiene que ver con seguir o no en la televisión. Si llega algo, espectacular. Pero en el momento en que uno entra a este medio, yo llevo casi 18 años, te das cuenta de que muchas veces tiene que ver con oportunidades, suerte, trabajo y talento. Uno sabe que está en un medio que es volátil. La idea es ir construyendo por al lado. Me pasó en los últimos meses a lo mejor no estar tranquilo con mi rendimiento o con lo que estaba pasando conmigo laboralmente, y renunciar es no tener que seguir en algo que tal vez no me satisfacía».
¿Qué proyectos tiene?
«Tengo una chocolatería japonesa que se llama Kenko. Un proyecto que partió en enero de este año y que ha ido creciendo orgánicamente súper bien. Estoy por abrir una sucursal en el Mall Plaza Los Dominicos, una oferta también en Providencia, que sería una tercera sucursal. Entonces, va creciendo y me va demandando más tiempo y de cositas que están por fuera de la tele y que también vienen bien entretenidas, como el desarrollo de una aplicación, un proyecto artístico que aún no lo tengo cerrado. Muchas cosas que me tienen tranquilo con la decisión que tomé».
Mario Velasco renunció la mañana del viernes 3 de octubre a Zona Latina, por lo que no estuvo en «Zona de estrellas» esa noche y no se pudo despedir en pantalla.
«(Una despedida en pantalla) podría darse perfectamente, pero no lo tengo tan claro. Y si para mi jefe o para mí es importante hacerlo, por supuesto, no hay ningún problema. También creo que el Zona de estrellas necesita que se renueve y eso también es parte de los ciclos. No hay mucha polémica», sentencia.


