Sufrió percance mientras rescataba animales en Viña del Mar
Pensó que al tener la vacuna antitetánica no se le complicaría. Este lunes debe volver a revisar la herida y podrían operarla.
En su labor por rescatar y cuidar animales como cofundadora del Santuario Empatía, Eliana Albasetti ha sufrido una que otra lesión que no ha pasado a mayores. Por eso, cuando se enterró un tornillo en la mano derecha, no le dio mayor importancia. Craso error, confiesa, luego de pasar la noche del sábado internada en la Clínica de la Universidad Católica.
«Es horrible», dice. «Me dejaron venirme a casa, porque igual no me quería quedar internada. Tengo que ir el lunes de nuevo y ahí me van a resolver si hay que hacer cirugía o no», explica.
¿Es complejo, entonces, Eliana?
«No… voy a estar bien. La herida es chiquitita».
Recapitulando sobre los hechos que permitieron que el tornillo se clavara en su mano, la argentina avecindada hace varios años en Chile, cuenta que todo pasó en un viaje de ayuda en Viña del Mar, donde llegó a realizar labores de rescate animal. «Estaba sacando una gallinita y nada, no tomé los resguardos suficientes. Fui a tomarla y, a veces, cuando vas a sacar animales, siempre me lastimo. No pasa nada, te curás después. Pero esta vez se me infectó», relata.
En efecto, el tornillo se le clavó en la palma y no pudo retirarlo de inmediato. Tras regresar de la Región de Valparaíso, la herida se «puso fea». Así que decidió ir con su marido, Federico Koch, hasta el Cesfam de Colina, comuna donde viven. «Ahí me curaron, me dieron antibióticos. Al otro día, que de nuevo tuve que hacer cosas, estaba con 40 grados de fiebre. Ahí fui a la Clínica de la Católica, donde me dejaron una noche internada», describe, añadiendo que decidió subir la imagen en el recinto de salud a su Instagram (@elialbasetti) para «contar por qué no estaba respondiendo mensajes de los animalitos. Cuesta bastante hacer todo con la mano izquierda».
¿Pasó todo muy rápido?
«Claro. Yo tengo la vacuna antitetánica y no pensé que si me lastimaba me iba a infectar de esta manera ¿cachái? La verdad es que ves un animal, que no lo puedes sacar, como que no piensas en que te vas a poner unos guantes, una, yo creo, actúa de una manera más visceral. Nunca piensas que te va a pasar algo así».
Pese al escenario y que temporalmente ya no es diestra, Eliana es positiva. «Me voy a poner bien rápido para volver a mi labor. Ni hoy (domingo) ni el lunes tenía contemplado ir, pero volveré», dice.
Por ahora, su médico le hizo una línea en la mano para dejarla ir a la casa, indicándole que la idea es que «no se me pase la inflamación más allá de la marca. Pero nada, en el peor de los casos es para cirugía. No voy a perder la mano. Está toda horrorosa, pero bueno».
A cuidarse entonces la mano entonces…
«Tú sabes que las mujeres tendemos a hacerlo todo. Imagináte: fui a Viña y rescaté una chanchita bebé que hace caca a cada rato. Tengo un conejito que está casi internado y lo tengo que limpiar a cada rato y tres gallinas que están quemadas y hay que hacerles curaciones (y claramente las tengo que limpiar). Entonces, como que todo el tiempo estoy haciendo cosas. Con una mano menos, es estresante, pero se puede hacer».
Poniéndose en un escenario más complejo, Albasetti asegura que si le operan la extremidad derecha, no dejará de atender a los animales del Santuario Empatía. «Haré lo mismo con la mano izquierda, que no te quepa la menor duda», cierra.


