Rommy Osorio fundó Paz Recycling, un centro de recepción y almacenamiento de residuos que ha reciclado 300 toneladas
La ingeniera ambiental Rommy Osorio (33) toda su vida estuvo vinculada a la reutilización y recolección de residuos, ya que es hija de recicladores de base.
Hace ocho años, por motivos laborales, se trasladó desde Santiago hacia la Región de Los Lagos.
Tras trabajar en la zona decidió emprender con un propósito. Fue así como fundó hace tres años Paz Recycling, un centro de recepción y almacenamiento de residuos, ubicado en Puerto Montt.
«Funcionamos como un intermediario, ya que las empresas nos entregan plásticos, cartones, papeles, latas, vidrios, metales; luego los separamos, trituramos, compactamos, y convertimos en fardos para transportarlos a plantas de reciclaje. Hemos reciclado 300 toneladas», explica Osorio.
A partir del trabajo de Paz Recycling nació el proyecto Basura Playera, que se enfoca específicamente en la protección de los océanos. Actualmente, trabaja en 24 playas del borde costero de la carretera austral, con las comunidades de la zona, vinculando a sus habitantes con temas de educación ambiental, además de realizar talleres de arte con los microplásticos que no se pueden reciclar. En esta iniciativa, dice la ingeniera, ya han reciclado diez toneladas, 60% corresponden a residuos domiciliarios y 40% industriales.
La iniciativa Basura Playera fue premiada, en la categoría medioambiente, por la plataforma @mujer.sustentable, tras la convocatoria abierta por redes sociales que se realizó para nominar a emprendedoras del mundo corporativo y de la sustentabilidad, en alianza con Green Drinks, organización que agrupa a profesionales e interesados en sostenibilidad y que se reúnen periódicamente a debatir de estos temas.
La plataforma @mujersustentable también nominó el trabajo de Natalia Fuentes, fundadora del proyecto de educación ambiental Ecologearte (@ecologearte), en la categoría social.
El basural que se convirtió en huerta
En 2013, mientras Natalia Fuentes trabajaba en el colegio Jorge Huneeus Zegers, en La Pintana, comenzó a líder una iniciativa para recuperar un sitio eriazo que estaba cerca de las salas de prebásica. «Fue así como se creó la idea de tener un huerto en el colegio que promoviera la alimentación consciente. Con los años me fui preparando en temas relacionados con la educación ambiental -que no están formalmente en ningún programa educativo-, dado que para liderar el proyecto tenía que tener conocimientos de sustentabilidad», precisa la educadora de párvulos y fundadora del proyecto de educación ambiental Ecologearte (@ecologearte).?Actualmente, el área del huerto se separó en distintos salas al aire libre, una de ellas es la de eficiencia energética; en otra instalaron una estación de carga fotovoltaica con seis paneles solares; y también colocaron tres puntos limpios para reciclar papel blanco, botellas plásticas, residuos orgánicos, electrónicos, entre otros.


