Polémica por conflicto de intereses
Todo comenzó cuando la senadora Mónica Rincón acusó a la vocera de gobierno, Ena von Baer, de tener conflicto de intereses debido a la tramitación del Convenio Internacional para las Obtenciones Vegetales, tratado que patentaría semillas chilenas y que beneficiaría a la empresa de granos de su padre, Erik von Baer.
Entonces la ministra acusó «bajeza» de la legisladora DC, reconociendo de paso ser propietaria del 15% de la empresa familiar, algo que asegura ser información pública debido a la declaración de intereses que la ley le exige como autoridad de Estado.
«Una cosa es la discusión política respetuosa y otra muy diferente son las descalificaciones personales», le respondió Rincón a Von Baer, llamándola además a «control» por su pasión en el arte de debatir.
Según la parlamentaria la cosa es bien siemple. «Si la ministra siente que tiene que dar explicaciones, que las dé. Si no, bueno, que no diga nada, pero que por favor no ocupe este tono, porque no favorece el diálogo», agregó, confesando no entender «la dureza» de las palabras de la portavoz del Ejecutivo.


