Joven pasó de ser un simple estudiante a vocero del movimiento
Carlos Salazar llamó al diálogo al alcalde, el día en que sus compañeros fueron desalojados del liceo.
Carlos Salazar habla golpeado, pero ni aún así deja de ser un tipo bonachón.El lunes, este alumno de tercero medio del Liceo Manuel Barros Borgoño ni siquiera era parte de la directiva de su centro de alumnos. Ahora es uno de los voceros.
Ese día, el muchacho no dudó en ir a encarar al alcalde Pablo Zalaquett, quien estaba de visita en el establecimiento, inspeccionando por los destrozos que dejó la toma que protagonizaron los alumnos. 73 alumnos, entre ellos dirigentes estudiantiles, y dos profesoras terminaron presos. Salazar tuvo que tomar la batuta para, literalmente, llamar al diálogo al alcalde.
«Estaba en una actitud muy confrontacional, muy enojado y nos dijo que iba a haber muchos sumarios a profesores y alumnos. No queremos un diálogo confrontacional. Un diálogo sincero, abierto, con ideas, pensamientos y propuestas», contó el muchacho que ayer figuraba entre los invitados al despacho de Zalaquett.
«No avanzamos mucho, pero aclaramos varias cosas», confidenció Salazar.
El muchacho, con debilidad por la carrera de Derecho, quiere lo mismo que los dirigentes del Liceo Confederación Suiza, el Internado Barros Arana, el Liceo de Aplicación y el Liceo Industrial Benjamín Franklin, todos en tomas organizadas por el alumnado: mejorar la calidad de la educación, que la tarjeta del estudiante (TNE) sea gratuita. Pero también quiere poder volver al legendario edificio de su colegio, que sigue en obras tras quedar con daños severos con el terremoto del 27 de febrero del 2010. Por ahora ocupan un recinto mucho menor que ni siquiera tiene multicancha.
«Estamos hacinados, el alcantarillado huele mal todo el día y hay salas en unos containers que, cuando hace calor, fácilmente pueden llegar a los 40 grados», acusó y anunció que seguirán movilizándose.
Zalaquett dijo, tras la reunión, que los encuentros serán periódicos. «Esto, obviamente, en la medida en que el colegio esté sin tomar», advirtió.
Los alumnos del Barros Borgoño vuelven a clases el próximo lunes y solo ese día decidirán si se suman a las movilizaciones que continúan en los otros liceos.
No avanzamos mucho, pero aclaramos varias cosas
Carlos Salazar


