Dramático relato de la viuda de ciudadano francés asesinado en su casa de Chicureo
Cuatro adolescentes quedaron en prisión preventiva e internación provisoria por robo con homicidio.
En prisión preventiva e internación provisoria quedaron cuatro jóvenes, uno de ellos de 18 años y tres de 16 años, imputados como los autores del robo con homicidio del ciudadano francés Dimitri Weiler (52), la madrugada del viernes pasado.
Durante la audiencia de formalización, en el Juzgado de Garantía de Colina, el fiscal Gonzalo Álvarez, jefe de la Fiscalía de Chacabuco, de la Fiscalía Centro Norte, leyó las declaraciones de la viuda de Weiler, presidente de la Unión de Franceses en Chile y quien recibió numerosas heridas en su casa, en el condominio Altos La Reserva, en Chicureo, y delante de su familia.
El persecutor menciona que ese día Weiler había llegado de un largo viaje desde Francia, especialmente al cumpleaños de su hijo menor y, cansado, decidió posteriormente irse a dormir y el niño lo acompañó.
Fue pasadas las 03.30 horas que se desató una mortal pesadilla.
El fiscal refirió la declaración de Paula Cáceres, la viuda, sobre lo que ocurrió en su hogar, mientras su esposo dormía con el niño, ella en otro dormitorio y su hija adolescente en un tercer cuarto.
«Alrededor de las 03.00 horas, como tengo el sueño liviano, desperté porque escuché unos ruidos. Al momento, me levanté de la cama. Dos personas se encontraban en el pasillo y se percataron de que me había despertado. En ese momento pensé que era mi hijo, que vive en Australia y que venía de visita», relata la mujer.
Agrega que de inmediato se dio cuenta de que habían entrado a robar a su casa. «Comenzamos a forcejear mientras uno se dirigía a la habitación donde se encontraban mi esposo y mi hijo», explica en su declaración.
«Uno me arrojó al piso y, luego de golpearme, me amarraron con un plástico y después observé cómo sacaba a mi hija del dormitorio, a quien le pedí que la dejara a mi lado. Amarró sus manos con una amarra de plástico junto a mí en el pasillo», dice.
La víctima asegura que su hijo comenzó a llorar y les imploró a los jóvenes que también lo pusieran a su lado.
«Fue en ese momento que escuché que Dimitri (Weiler) se quejaba, pensé que lo golpeaban, porque comenzó a forcejear para que no sacaran a nuestro hijo», dice.
«Seguidamente uno me preguntó el lugar donde guardaba mis joyas. Le respondí que no tenía y que eran de fantasía y que estaban en el interior del baño. Me puso de pie y me llevó hasta el baño y vi en el dormitorio a mi marido y, al preguntarle en francés si se encontraba bien, uno se enojó y comenzó a golpearlo nuevamente», sigue la declaración de la mujer.
La víctima recuerda cómo sus asaltantes comenzaron a ponerse sus ropas y le pidieron las llaves de los autos, un BMW y un Great Wall, en que posteriormente fueron detenidos en La Cisterna y Puente Alto, aún con las pertenencias de la familia y con manchas de sangre en sus vestimentas.
Paula prosigue en su testimonio que escuchó a los autos alejarse, esperó un buen rato en el baño por temor, tal vez unos diez minutos, y se dirigió a la casa de su madre, en un lugar muy cercano. Allí llamó a Carabineros para pedir ayuda, aunque no recibió respuesta.
«Volví donde Dimitri y había mucha sangre por todos lados, se sentía mal, no se podía mover», recuerda.
También asegura que a su marido le costaba respirar y que le dijo en francés «se acabó».
Luego, al revisar su domicilio, se dio cuenta de que se habían llevado también celulares, tarjetas de crédito, computadores y otras especies. Miró el reloj que marcaba las 03.33 horas.
La mujer describe la vestimenta de los cuatro jóvenes y que algo negro, que posteriormente se comprobó que era un cuchillo cocinero.
También declararon la nana que trabaja en la casa, de nombre Beatriz, y la hija adolescente de Dimitri y Paula.
Cruzaron un cerro
El fiscal Álvarez describió cómo llegaron a la casa.
Según dijo, se trasladaron desde Puente Alto y La Pintana en micro hasta llegar a la Carretera San Martín. Luego cruzaron un cerro por más de dos horas, pasaron por un puente hasta llegar a la casa de Weiler que, en principio, pensaron que estaba deshabitada.
Según la declaración de uno de ellos, eligieron ese lugar luego de estudiarlo a través de una aplicación de mapas.
La defensa de al menos tres adolescentes intentó culpar a un cuarto, de 16 años, como el que hirió de muerte varias veces al dueño de casa. Según su argumento, participaron pero no hirieron al ciudadano francés.
La investigación durará 120 días.


