La Tía del Furgón que chocó a dos tipos en fuga
Carabineros perseguía a dos hombres que no se dejaron fiscalizar cuando se toparon con el vehículo con escolares.
Mientras dos ocupantes de una moto evadían todas las señaléticas del sector Sindempart de Coquimbo, a pocas cuadras de la playa La Herradura, Margot Ibáñez, la Tía Margot, conductora de un furgón escolar, se dirigía por esa misma zona a dejar a los últimos dos niños que le quedaban del penúltimo recorrido del día, que había comenzado a las 16.30 horas y que terminó abruptamente a las 17.10 horas, cuando transitaba por la calle Blanco.
En el momento que iba cruzando la intersección con Merino Jarpa, apareció, perpendicular a ella, una moto a toda velocidad con dos hombres a bordo, que pasó sin respetar el disco Pare, por lo que fue inevitable que el furgón la impactara. Los dos hombres salieron literalmente volando y cayeron aparatosamente sobre el pavimento. Según la policía quedaron con diversas lesiones, pero sin riesgo vital.
Esta historia había comenzado unos cinco minutos antes del choque, cuando Carabineros estaba fiscalizando a conductores en las cercanías. Cuando intentaron detener a la moto y a sus dos ocupantes, aclara la institución, ellos evadieron el control. Tras huir, comenzó una persecución que finalmente fue frenada, sin quererlo, por el furgón de la Tía Margot.
«Llevo diez años conduciendo transporte escolar y jamás había tenido un accidente. Siempre miro antes de cruzar y en general no conduzco a más de 35 kilómetros por hora porque traslado a niños durante todo el día. Hago varios recorridos», describe la conductora, quien aún tiene dolores producto del accidente, que este martes dio a conocer el periodista Juan Carlos Pizarro en el diario «La Región de Coquimbo».
¿Iba con niños, Tía Margot?
«Sí, me quedaban los últimos dos niños del penúltimo recorrido. A las 17.30 tenía que ir a buscar a un colegio a los últimos, pero no pude hacerlo porque pasó el accidente con la moto. Yo todos los días salgo de mi casa a las 6.40 de la mañana para trabajar. A los niños no les pasó nada, menos mal. Iban con sus cinturones de seguridad. Yo misma me encargo de revisar que tengan puesto el cinturón y lo reviso durante el camino».
Debe conocer de memoria las calles de Coquimbo
«Claro, llevo diez años conduciendo un furgón escolar. Conozco todas las calles, sobre todo en los recorridos que tengo que hacer diariamente. El lugar del accidente es un barrio residencial, tranquilo, donde no andan autos a alta velocidad. Esta es la primera vez que me ocurre un accidente, ando con miedo y angustia».
¿Qué hizo al ver la moto?
«Fue una cosa de segundos. Solo escuché un ruido muy fuerte, desvié la mirada, vi la moto encima e intenté tomar bien el volante para que el furgón no se fuera hacia los lados. Después de gritar les pregunté a los chicos si estaban bien. No les pasó nada, fue solo el susto».
Ni se imaginaba que era una persecución.
«Nada, ni siquiera había visto a los carabineros que venían más atrás en el auto. Me preocupé de avanzar un poco con el furgón para que los niños no vieran nada. Mi idea siempre fue proteger a los niños, así que me estacioné más adelante y después me bajé a ver cómo estaban las personas de la moto».
¿Cuándo vio a Carabineros?
«Al llegar al lugar del accidente. Me dijeron que no me preocupara, que yo no tenía la culpa porque el conductor de la moto era el que se había pasado el disco Pare, así que lo más probable era que me citaran de testigo solamente y nada más. Me llevaron a constatar lesiones y hacerme la alcoholemia, todo en orden».
¿Y qué pasó finalmente con los niños, Margot?
«No pude ir a dejarlos porque el furgón quedó destruido en la parte delantera.Tuvo que llegar la dueña del furgón y ella se encargó de uno de los niños porque al otro lo fue a buscar su mamá. El problema es que el furgón no es mío, por lo que quedé sin trabajo. No sé cuánto tiempo tardará la dueña en repararlo porque creo que son aproximadamente $2 millones en gastos».


