¿En qué me fijo para invertir en un celular que rinda y dure años?
Hemos visto una variación en la tendencia de compra, con clientes que prefieren, cada vez más, teléfonos de gama más alta, dicen en Claro.
Según cifras de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), en Chile existen actualmente 27,8 millones de celulares. Entre la gama más alta, los modelos generalmente superan el millón de pesos.
Estos smartphones top lucen lo más avanzado en componentes y también alta potencia a través de sus procesadores, memoria y capacidad de almacenamiento. También suman factores como el set fotográfico e incluso las funcionalidades de inteligencia artificial; su diseño suele ser sofisticado y sus pantallas de última generación son ultrarresistentes (ver tabla).
Felipe Gómez, gerente de terminales de Claro Chile, señala que ‘este año hemos visto una variación en la tendencia de compra, con clientes que prefieren, cada vez más, teléfonos de gama más alta'.
Un paso más allá en prestaciones y flexibilidad son los smartphones plegables, pese a que aún sean productos de nicho. Existen de la variedad almeja (flip) y abiertos (fold o tipo libro): estos últimos están poco a poco ganando más presencia en nuestro mercado.
Huawei y Samsung ya se han atrevido a tener en vitrina modelos tan vistosos como el Mate XT o el Galaxy Z Fold 7. Otros, como el Vivo X Fold 5, el Oppo Find N5 (ambos de origen chino) o incluso el Google Pixel 10 Pro Fold pueden ser encontrados por importación paralela. Pero ojo: seguramente no tendrán garantía oficial ni versiones regionales, experimentarán incompatibilidades con bandas LTE/5G locales y su soporte técnico será limitado, entre otros detalles. Se puede proceder, pero con precaución.
Pantalla
Muchas veces es esa primera mirada a la pantalla de un smartphone la que puede convencer de la compra.
Las buenas pantallas garantizan un buen visionado por sus componentes de alta tecnología: deben ser grandes y generosas (rondando los 6,8 pulgadas), además de contar con una buena tasa de refresco (mínimo 120 Hz) y una cantidad apropiada de nits (cuantos más, mejor), para enfrentar de buena manera los brillos en exteriores.
Procesador
Es quizás el elemento más trascendental de un teléfono. Gracias a estos chips de silicona es posible hacer realidad todas las funcionalidades del aparato, desde correr videos, ver una serie vía streaming hasta jugar videojuegos. Durante años, Qualcomm (compañía con sede en San Diego, California) fue sinónimo casi exclusivo de procesadores premium para smartphones con sistema operativo Android. El Snapdragon 8 Elite es el semiconductor estrella para este 2025, con una arquitectura de 3 nanómetros y una CPU de hasta 3,7 GHz.
Pero el panorama ha cambiado: la taiwanesa MediaTek dejó de ser un competidor de segunda línea y se ha convertido en un jugador de peso. Tampoco podemos dejar de lado los procesadores que fabrican Apple, Samsung y Huawei para sus dispositivos. La competencia se está volviendo cada vez más demandante.
Batería y cargador
Las baterías son uno de los elementos más valorados por los usuarios. Se entiende: la carga del celular debería durar más allá de la jornada (ojalá un par de días).
Actualmente, las baterías están empezando a sobrepasar la barrera de los 5.000 miliamperes (mAh) en sus baterías. Los fabricantes están apostando por baterías de silicio-carbono en vez de litio, ya que ofrecen una mejor densidad de energía y, por ende, mayores capacidades.
Se pueden encontrar capacidades que incluso superan los 6.000 mAh, aunque al final del día todo dependerá de la combinación entre procesador, memoria y la misma batería para que el smartphone pueda ofrecer un rendimiento óptimo y duradero.
También tenemos el factor carga, en donde la mayoría de las marcas (aunque no todas), incluyen cargadores potentes que garantizan una carga completa del teléfono en una hora, aproximadamente.
Cámaras e IA
En algún momento, la pelea entre fabricantes se centró en la cantidad de megapixeles. En teoría, mayor cantidad implicaría mayor resolución y posibilidades de edición o zoom. Pero en rigor, no es así, ya que hay otras variables que entran en juego, además del ojo del fotógrafo.
Gracias a la funcionalidad que ofrecen las herramientas de inteligencia artificial, contar con una buena foto casi ya no es tema. Todo es automático. Incluso es posible mover o borrar objetos. Más bien, es una cosa de gusto y creatividad.



