Su esposa vino para encabezar la búsqueda
El hombre apareció ayer en la tarde, con claros problemas de memoria.
Esta es una historia que bien podría ser digna de un guión cinematográfico hollywoodense.
El guardia Francisco Vega Águila, de 52 años, parecía haber sido tragado por la tierra. O al menos eso creía todo el mundo hasta ayer en la tarde. El 6 de noviembre salió de su trabajo en Viña del Mar, extrañamente una hora antes de lo previsto sin documentos ni celular, y ahí se le perdió el rastro. Nadie supo nada más de él.
Francisco había llegado a Chile hace dos años desde Suecia, donde se había radicado en 1983 junto a su esposa Viviana Henríquez. Pero tuvo que volver al país a buscar una herencia tras el fallecimiento de su mamá. Como suele ocurrir en estos casos, el papeleo se extendió más de la cuenta y tuvo que prolongar su estada en Chile. En Viña del Mar encontró trabajo como guardia de seguridad privado y se fue a vivir junto a su hermana en el barrio de Miraflores.
Su desaparición fue tan extraña que tenía de cabeza a la Brigada del Crimen de la PDI de Viña del Mar, que interrogaba concienzudamente a familiares, colegas de trabajo y cercanos para tratar de armar el caso. Incluso se había formado un equipo investigador con dedicación exclusiva para resolver lo antes posible todo.
«Contactamos a la vidente de Chimbarongo y después a una médium que nos dijo que Francisco estaba secuestrado por dos personas, con un golpe en la cabeza. Quizás es por lo de la herencia. No lo sabemos», había explicado su cuñada, Valesca Henríquez.
Pero lo más grave de todo fue el susto que pasó su esposa a más de 13 mil kilómetros de distancia. Súper jugada, apenas se enteró de que su marido había desaparecido en Chile, movió cielo, mar y tierra para encontrar un pasaje desde Estocolmo a Santiago. Y el viernes, después de soportar interminables 27 horas de vuelo y todas las escalas habidas y por haber, Viviana llegó al país. «Yo no me voy a regresar a Suecia sin él. Me quedaré acá hasta que lo encuentre», advirtió.
Lo buscó foto en mano por el sector de Caleta Abarca, quizás sin saber que estaba a pocas horas de cumplir su titánico objetivo. A las 19.30 horas de ayer, Francisco apareció caminando por el centro de la Ciudad Jardín. Sano y salvo. Pero algo ido.
¿Qué fue lo que pasó? Un misterio. Su familia prefirió no adelantar nada. «Es algo familiar y por ahora queremos estar tranquilos», se limitaron a anunciar, mientras esperan que el misterioso Francisco Vega recuerde qué le pasó.
«No regresaré a Suecia sin él. Me quedaré hasta que lo encuentre».
Viviana Henríquez, la esposa
Buscará aclararlo
PDI también está sorprendida con extraño caso
No es común que una persona aparentemente normal desaparezca y aparezca como si nada tras 14 días sin dar señales de vida. Por eso en la PDI quedaron tan extrañados con el caso.
«Efectivamente, fue encontrado por su esposa en el plan de Viña del Mar. Ahora un grupo de detectives tendrán que esclarecer cuáles fueron las causas de su desaparición», explicó el subprefecto Luis Vallejos, de la Brigada del Crimen de Viña del Mar, que encabezó las diligencias.


