El chileno francés Willy Chatiliez, ariete de la Roja Sub 20, vivió en la banca el triunfo del Betis 1-0 ante su club, Huesca
Fue por primera vez citado ante un equipo de la Primera División de España y también vio a Manuel Pellegrini in situ. Sentí que no era la ocasión de saludarlo, como no jugué el partido, no me vio en el banco, dijo.
Isco marcó la diferencia en el triunfo del Betis 1-0 ante el Deportivo Huesca, de la segunda división española. El duelo se dio en el marco de la Copa del Rey y el equipo de Manuel Pellegrini consiguió su pase a la siguiente fase, pero una historia que se vivió al margen del resultado fue la del otro chileno en el compromiso, Willy Chatiliez. El delantero de la Roja Sub 20 estuvo en la banca del Huesca y no vio acción, pero cumplió uno de sus objetivos profesionales, la citación ante un equipo de LaLiga y presenciar el talento en vivo de uno de sus ídolos, Isco.
«Isco es una referencia para cualquier jugador que sea ofensivo, hoy tuve la suerte de verlo desde muy cerca, se le ve su calidad, su recorrido, sus controles, desplazamientos. Tiene una habilidad increíble, es un jugador muy top, fue un privilegio verlo de cerca, es un ídolo más para mí, como muchos que tengo. Es un gran jugador», comentó el joven Chatiliez, desde la residencia del club en Huesca.
Mañana a las 8 de la mañana del horario chileno el delantero de 19 años enfrentará al Binéfar con el equipo filial del Huesca, por la Tercera Federación (quinta división en importancia española). Allí él demuestra con mayor participación sus cualidades, las cuales lo llevaron en diciembre a participar en la Roja sub 20 y anotar dos goles a Qatar en la victoria 5-1.
«Está claro que jugar con Chile fue un privilegio, ojalá pueda estar en el Sudamericano. Me ayudó mucho a nivel de hacerme conocer en este mundo tan loco. Poco a poco la gente me va conociendo, sobre todo en Chile. Fue un buen comienzo, y acá fue algo muy positivo para el Huesca, no me dijeron nada del otro mundo, yo seguí siendo la misma persona y haciendo lo mismo. No me cambió mucho y eso es algo positivo, sin duda, ojalá poder seguir en esta dinámica», reflexionó.
Su padre, Frederic Chatiliez (47 años), quien es francés y está casado con Macarena Chatiliez (45), también analizó el paso de su hijo por la Roja.
«Está viviendo experiencias únicas y disfrutando mucho. Lástima que hoy ante Betis no pudo entrar, calentó hasta el último minuto, pero hoy no fue. Estamos muy felices por todo lo que está haciendo. Willy es un chico que tiene sus objetivos muy claros. Llegó a Madrid (donde Chile disputó sus amistosos ante Qatar) muy claro, hizo lo que el cuerpo técnico le exigió, que era concretar el partido con goles. Llegó muy preparado y supo disfrutar el logro con el equipo.
Después, quedó igual, centrado en lo que debe hacer, sabiendo que nada está ganado, sabiendo que hay buenas rachas y momentos difícil, es todo muy frágil. Él no cambió, está centrado, feliz porque confiaron en él», cerró.
¿Vio emocionado a su hijo por jugar ante un equipo de Primera División, Frederic?
«Willy ya había tenido minutos en la Copa del Rey, conocía esta experiencia y la de estar en el banquillo, pero sí que hoy fue primera vez que jugaba contra un equipo de Primera División, ante un Isco con el que él soñaba jugar desde pequeño, mirándolo, admirando su habilidad junto con la de otros jugadores. Llegó con mucha motivación y ganas de entrar, pero no lo sentí nada presionado sobre hacerlo bien o mal. Calentó media hora en la orilla del campo, lamentablemente no pudo entrar, pero sigo viéndolo centrado, sólido, gestiona muy bien la presión y lo único que quería era jugar hoy. Creo que había entre 18 y 20 mil personas, y él añora jugar en esas fiestas del fútbol».
Entre las cualidades de este compromiso estaba la presencia del Ingeniero Pellegrini como añadido para Chatiliez.
«Pellegrini es una referencia, es otro crack, le tengo mucho respeto. Sentí que no era la ocasión de saludarlo, como no jugué el partido no me vio en el banco, entonces no me acerqué a hablarle. Ojalá llegue otra oportunidad para hablar con él, pero fue un buen momento verlo de cerca, escuchar sus indicaciones y palabras», acotó Willy, desde la residencia donde comparte también con su hermano Max (además de Alice de 17 años), que juega de mediocampista y ya muestra sus cartas a los 15 años.
«Tiene muy muy buen futuro y no lo digo porque sea mi hermano», admitió, entre risas.
La nueva estrella de la Selección no olvidó agradecer la buena onda de la hinchada chilena, que desde que se conoció su participación por la Roja le dejaron sus cariños en redes sociales.
«Desde que fui a la Selección noté en mis redes sociales, sobre todo Instagram, que me comenzaron a seguir muchos chilenos. Me dejan varios mensajes muy simpáticos, noto un cariño y apoyo muy bueno desde mi país, muy agradecido con ellos. Ojalá sigan llegando mensajes así y yo aportarles goles y minutos en la Selección. Estoy muy contento con los chilenos», cerró.


