La receta original que le dio a Lilianne Troncoso el primer premio de la Copa Culinaria
Misión cumplida: Me inscribí porque sabíaque iba a ganar, quería demostrar de qué estoy hecha, dijo.
En las coloridas calles de Valparaíso, Lilianne Troncoso ha logrado algo que muchos consideran un verdadero arte: transformar su comida en una experiencia única. La chef de 42 años se consagró ganadora de la Copa Culinaria Carozzi 2024, un logro que se suma a su creciente éxito como emprendedora con su famoso carrito de completos, un emprendimiento que comenzó como una pequeña aventura gastronómica en su barrio y que hoy se ha convertido en un referente local. «Es un carrito piola, tampoco me voy a hacer millonaria vendiendo completos, pero es lo que yo trabajo, lo hago con mucho amor», relata.
La Copa Culinaria Carozzi 2024, una de las competiciones gastronómicas más importantes del país, convocó a cientos de estudiantes y profesionales de todo Chile, pero fue Lilianne Troncoso quien deslumbró a los jueces con su propuesta. «Me inscribí porque sabía que iba a ganar, quería demostrar de qué estoy hecha», comenta Lilianne, quien tuvo que competir ante un exigente jurado, que incluyó al famoso chef francés Yann Yvin, reconocido por ser parte de los evaluadores del popular programa MasterChef.
Aunque su camino hacia el éxito estuvo marcado por sacrificios, Lilianne asegura que la clave de su emprendimiento ha sido nunca rendirse. «Lo más importante ha sido seguir mi instinto, confiar en lo que hago. A veces es difícil, pero con esfuerzo y cariño todo llega», reflexiona. El apoyo de su familia también ha sido fundamental. «Mi mamá siempre ha sido mi mayor apoyo, y mi papá, aunque es constructor, también me ha dado la mano en todo lo que necesitaba», comenta Lilianne, quien con la ayuda de su padre, comenzó a construir su propio carro de completos y otras comidas.
El menú victorioso
El escenario de la Copa Culinaria fue el lugar donde Lilianne pudo brillar con todo su potencial. Durante la competencia, destacó por la calidad, pasión y autenticidad de sus platos. En la final del concurso, a horas de la gloria eterna y con los nervios comenzando a jugar en su contra, su confianza no flaqueó. Entre los ingredientes que debían usar, eligió lo que mejor conocía y lo que más la representaba: un menú con toques inesperados, como su entrada de sopaipillas de betarraga acompañadas de pebre de frutilla. «Cuando la gente prueba el plato, se les nota en la cara porque no esperan esos sabores. Ahí está la fórmula: innovar, atreverse y, al final, perder el miedo».
El fondo consistió en carne de cordero marinado sobre quinoa guisada con habas y vegetales glaseados. Para rematar con este postre: tarta de manzana, pasas y nueces con salsa toffe y cremoso de chocolate blanco.
Ahora, con el trofeo de la Copa Culinaria Carozzi 2024 en sus manos, Lilianne siente que está apenas comenzando.
«Mi sueño es seguir expandiendo mi carrito, abrir otros, tener uno en cada cerro, pero siempre manteniendo la esencia que me ha llevado hasta aquí», sentencia.


