Modelos incluyen parlantes, masajeadores y reclinación eléctrica
Lo más importante es la calidad del mecanismo de reclinación del respaldo, aclara especialista.
La semana mundialera oficialmente comenzó y muchos esperan pasar horas -quizás días o semanas- viendo partidos en casa. ¿Cómo pasar buena parte del próximo mes sentado sin terminar con la espalda en la mano? El mercado ofrece distintos tipos de poltronas tipo bergère reclinables.
Para quienes están dispuestos a invertir en tecnología y confort, existen modelos eléctricos con posavasos, puerto USB y sistemas de audio que se conectan al televisor mediante Bluetooth, cable óptico u otras conexiones auxiliares. María Luisa Pinochet, gerenta de marketing de Ashley, destaca que «la nueva línea de reclinables de varios cuerpos incluye modelos manuales y eléctricos, elaborados en tela, cuero u otros materiales. Algunos incorporan puerto USB, apoyacabeza ajustable, mesas abatibles, carga inalámbrica y reclinación eléctrica».
Destaca dos modelos de un solo cuerpo, llamados Dreamer, fabricados en cuero; suman subwoofer y sólo consumen energía cuando está en uso, sostiene Pinochet ($1.599.990 en ashley.cl, https://n9.cl/xtnma). Una versión más equipada añade un sistema de masaje por aire y tapicería con costuras en rombos tipo diamante ($1.799.990). La marca vende modelos reclinables eléctricos de un solo cuerpo más económicos, como el Bergère Barnsana ($499.99).
En Rosen destacan al Bergère Rimini «Destaca por su sistema de reclinación eléctrica e incorpora puertos de carga USB y USB-C integrados, dice María Magdalena Sotomayor, product manager de la marca ($589.990 en rosen.cl, https://n9.cl/nkojj7). La marca también vende el Bergère Archie, con tres posiciones de reclinación y 135° de inclinación ($449.990).
¿Cómo elegir un buen modelo? Cristóbal Moreno, diseñador industrial y director del Departamento de Tecnologías de Gestión de la Usach, recomienda considerar aspectos como el tamaño, la compatibilidad estética con el hogar, la versatilidad para distintos usuarios y la materialidad del tapiz. «Más importante que la tecnología es la calidad del mecanismo de reclinación del respaldo y del apoyapiés: que se perciba duradero y que sea fácil de manipular», recalca.
Sebastián López, kinesiólogo y académico de la Universidad de los Andes, añade que el confort de una poltrona reclinable no depende únicamente del grado de inclinación del respaldo: «Siempre es mejor preferir una inclinación hasta los 15°. No obstante, las personas no permanecen en una misma posición durante períodos prolongados; por eso, factores como la altura del asiento y el soporte proporcionado a la columna son relevantes. La recomendación actual apunta a configuraciones que permitan mantener las curvaturas naturales de la columna, distribuir adecuadamente las presiones corporales y facilitar cambios posturales frecuentes».


