«Hay una tendencia favorable a buscar alimentación más sana»

Fecha:

Carlos Espinosa Dahms, CEO de Petra Group, analiza los hábitos alimenticios de los chilenos

Aunque según sus datos, todavía la chatarra y los ultra procesados son los que mandan, hay ciertos indicios de una mejora en la elección de qué comer.

Para Carlos Espinosa Dahms, CEO de Petra Group, consultora de gestión de empresas, la forma en que comen los chilenos es toda «una paradoja». Este experto asesora a varias industrias alimentarias y maneja también Conservas Chile, que venden entre otros productos comida casera enlatada, como menestrón, carbonada, porotos o lentejas.

A través de Petra realiza periodicamente encuestas e informes sobre la actualidad y los gustos de los consumidores. «Por un lado hay una conciencia que va en auge sobre la importancia de comer sano, pero por otro lado los hábitos siguen dominados por la comida rápida y los ultraprocesados. Eso tiene que ver con comportamiento, con la expectativa: creemos que es más caro comer sano», explica.

Entrega algunos datos durísimos del último estudio que comparte con sus clientes: «Más del 80% de los chilenos no sigue una dieta estructurada, hay un desorden alimenticio en el que priman los procesados y la comida chatarra. Entonces se produce una paradoja entre querer estar mejor, pero comer mal».

Otros datos: «41% de los chilenos comemos al menos una vez por semana ultraprocesados o chatarra, y de ese 41% un 64% son jóvenes de 15 a 25 años. Y la industria de ultraprocesados o chatarra van creciedo a dos dígitos en los últimos años».

¿Influye que sea más barato?

«Hay dos grandes razones: una expectativa de que la comida sana es más cara, y la realidad del mercado, con una desvalorización del dinero que ha hecho que la gente se aprete el cinturón y elija comidas más baratas».

Sin embargo ha aumentado la oferta de opciones caseras o saludables.

«Sí, hay una tendencia clara a un tipo de consumo que ha entrado fuerte, como los bowls de ensalada, o la comida asiática, que más allá del sodio sigue siendo más sana que los ultraprocesados. O los snacks saludables, las proteínas vegetales, los productos sin gluten, sin lactosa. Hay una tendencia evidente al mercado más saludable. Ojo, no marca hábito, pero sí una tendencia favorable que combina un poco más la parte saludable, de conciencia. Eso se ve reflejado en las apps de delivery, en las cuales han crecido las órdenes de comida casera. Eso ha generado un poco de controversia».

¿Por qué?

«Seguramente lo has visto: en redes sociales hay gente que sube contenido para preparar comida casera, y congelar para tener en la semana. Entonces la gente que no tiene tiempo, lo hace a través de delivery. Lo mismo con comida gourmet, O sea, no solo entran a comprar hamburguesas, sino que apuntan a lo saludable, aunque siga siendo minoría frente a la chatarra».

O sea que hay esperanza de un cambio favorable.

«De que hay señales de cambio, las hay, no hay que ser ciegos. Los mismos malls han introducido más opciones de comida. La comida chatarra seguirá estando, pero incluso ellos están mejorando lo que ofrecen. Pero el principal desafío son regulaciones más de Estado, que apunten a hábitos más duraderos. El chileno hoy hace más deporte, por ejemplo, para allá hay que apuntar con la comida también».

¿Ha ayudado la ley de sellos en los alimentos?

«Sí y no. Facilitó la vista de consumo en la sala, pero hay un tema de fondo que es la educación. Por ejemplo, lo sectores socioeconómicos como ABC1 tienden a leer más las etiquetas, sin necesidad del sello, se informaban mejor. A ese segmento no le impactó tanto. En cambio a un segmento más vulnerable o sin acceso a información nutricional, sí. Pero al final del día, si ves un pan de $1.000, por ejemplo, versus uno de $500, vas a elegir el de $500 para liberar gastos. En términos generales, los sellos sirven un poco, se ha notado que la concurrencia de compra de ciertos productos ha disminuido, hay una conciencia, por ejemplo, de que si compras una caja de calugas o chocolates, no te comes los 10, sino de a uno, porque sabes que tiene exceso de azúcar o grasa».

«Más del 80% de los chilenos no sigue una dieta estructurada, hay un desorden alimenticio», Carlos Espinosa, Dahms.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...