Roberto Schnettler, pisquero de Sotaquí, y el impacto de los temporales
El agua de la quebrada se llevó de todo y los parrones quedaron llenos de piedras, cuenta.
Hace más de 30 años, Roberto Schnettler (65) es cooperado de la Agrícola Pisquera Elqui Limitada (Capel). En Sotaquí, localidad perteneciente a Ovalle, se dedica a la producción de uva pisquera. Producto de los fuertes temporales que afectaron más duramente a la Región de Coquimbo y a la provincia del Huasco, sus parras se llenaran de escombros provenientes de la quebrada que históricamente ha sido conocida como La Higuera o Quebrada Grande. «Hemos tenido otros desastre, en 1984, 1987 y 1997, pero este es el peor de todos. Fuera de mi casa, a orilla del canal, puse un pluviómetro y medí 275 milímetros. Pasamos harto susto, pero a mi vivienda no le pasó nada», afirma.
«El agua de la quebrada se llevó de todo y los parrones quedaron llenos de piedras, escombros y cuántas cosas se puede imaginar. La afectación es grave, porque se comprometen su estructura y las plantas. En mi caso, gracias a Dios, mis parrones están en pie, pero con muchos escombros, al igual que los de otros vecinos», dice Schnettler.
Rosa Delgado (68) es otra cooperada de Capel afectada. Hace 40 años se dedica al cultivo de uva pisquera en Chilecito, comuna de Monte Patria, en un predio de tres hectáreas y media. «En mi caso, la quebrada de Talhuén pasó por medio de las parras; algunas terminaron con sus raíces descubiertas, junto a una gran cantidad de lodo y piedras. Como ya no regamos a través de surcos, sino por goteo, quedó toda la infraestructura rota, incluidas las cañerías. Lo más terrible es que no sabemos a quién dirigirnos. Me encontré esta semana con el alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera, y con el gobernador de Coquimbo, Cristóbal Juliá, de casualidad. Les manifesté que los catastros de daños solo se han aplicado a viviendas, pero no a predios. Me dijeron que por ahora están abocados a las residencias afectadas y luego al sector agrícola», cuenta Delgado.
Schnettler explica que un parrón tiene dos metros de alto y no se puede trabajar con maquinaria, salvo que sea pequeña, de poca altura, con un costo económico alto. «Es necesario sacar todas las rocas y la mugre, ya que las parras no pueden permanecer con medio metro o 30 centímetros de escombros, porque se dañan sus raíces», precisa.
«En mi caso, tengo una hectárea afectada por restos vegetales, rocas y arena», sostiene Schnettler. Delgado aclara que «poseo un solo parronal grande, pero no puedo entrar con un tractor para aplicar abono e insecticidas porque está lleno de lodo».
Como cooperativa Capel, explica Schnettler, están haciendo gestiones con el Gobierno Regional, pero entiende que restablecer completamente la conectividad y la infraestructura crítica es prioridad. «No sacamos nada con ponernos a limpiar canales y las estructuras inundadas o afectadas por escombros porque puede venir otra lluvia y quedamos igual. Además, en algunos tramos los parrones no son transitables porque bajó la greda de los cerros y uno queda con las botas atrapadas», afirma.
Sobre los daños, la Asociación de Productores de Pisco A.G. señaló que «al día de hoy, aún es prematuro dimensionar el costo económico total de este evento climático; sin embargo, ya existen daños concretos y evidentes: parrones destruidos o inundados, pérdida de sistemas de conducción, afectación de infraestructura de riego, caminos rurales interrumpidos y plantas de producción que han debido detener sus operaciones por problemas de conectividad, acceso y seguridad».
«Tenemos que abonar nuestras parras, revisar sistemas de goteo rotos, entre varias cosas más. Si la ayuda nos llega en noviembre o diciembre, no sirve. Por ahora no sabemos cómo postular a alguna ficha, realmente no tenemos nada. Tengo que invertir mucha plata en arreglar mi parcela para que pueda producir el próximo año».
Schnettler precisa que «las parras pisqueras brotan en octubre y pierden sus hojitas en mayo. No es época de riego, por ende, los canales no tienen apuro en ser despejados. Si los agricultores tienen estanque, los logran mantener llenos y pueden racionar su agua para riego. Si los días están nublados, sin sol extremo, la humedad permanece, pero para los cítricos y especialmente para los paltos, significa enfermedades fungosas. No necesariamente en el caso de las parras, pero todo dependerá cuánto tiempo permanecerán bajo los escombros, ya que conservan una cuota de humedad».
Francisco Munizaga, presidente de la Asociación de Productores de Pisco, precisa que «el catastro (de daños) se está haciendo a través de las cooperativas más grandes, Capel y Control Pisquero, y la ayuda de las autoridades, ya que la gran mayoría de los productores son cooperados y pequeños, con parcelas o campos de menos de cinco hectáreas inmersos en los valles transversales de las regiones de Coquimbo y Atacama».
«Es la zona en la cual se produce y envasa y el pisco con denominación de origen. Por tal motivo, llegar a cada uno al principio era imposible. Sin embargo, las cooperativas ya han contactado a la mayoría», agrega Munizaga.
Añade que «en los próximos días debería estar listo la cuantificación de daños, y dependiendo de la articulación público y privada, se definirán los plazos de recuperación. Hay que considerar que ya en septiembre hay que estar regando y, para eso, la infraestructura debe estar en pie».
«La industria pesquera es centenaria y resiliente. No tengo dudas que saldremos adelante», afirma Munizaga.
Estado de emergencia
Este martes, el ministro de Agricultura Jaime Campos anunció que el gobierno declaró emergencia agrícola para Tierra Amarilla, Copiapó, Alto del Carmen, Vallenar, Freirina y Huasco, en la Región de Atacama, y para todas las comunas de las regiones de Coquimbo y Valparaíso. El secretario de Estado sostuvo que la cartera y sus servicios pueden hacer reasignación de los recursos que están contemplados en la Ley de Presupuesto. Para abordar la situación a nivel legislativo, la senadora y presidenta de la Comisión de Agricultura del Senado, Alejandra Sepúlveda (IND), citó a una sesión extraordinaria para el próximo lunes, tras la semana regional, para conocer la mirada de los agricultores y también la de Campos.