Patricio Ramírez, director del Observatorio Económico Social de la Universidad de La Frontera
Estudio determinó que entre el 2013 y 2023 el PIB per cápita real sólo creció 5,8% muy por debajo del aumento de 43,5% de la década anterior (2003-2013).
«El Producto Interno Bruto (PIB) per cápita es un ingreso promedio de los habitantes de un país o de una región, y es muy relevante porque en el tiempo va mostrando si las personas reciben los frutos del crecimiento de la economía. Muestra si los habitantes van teniendo una mejor calidad de vida, un mejor bienestar general. Los países y las regiones que tienen mayores PIB per cápita son también las que tienen más acceso a la educación, mejores niveles de salud, tienen más consumo en bienes de tecnología, por ejemplo. Entonces, en general, un mayor PIB per cápita se asocia o está relacionado directamente con un mayor nivel de calidad de vida, nivel de bienestar de la población», dice de entrada el economista Patricio Ramírez para explicar la importancia de este indicador que analizó en el último estudio del Observatorio Económico Social de la Universidad de La Frontera (OES/UFRO)En el informe «Crecimiento del PIB per cápita real en Chile 2013-2023: mirada nacional con enfoque regional», se calculó que en la última década (2103-2023) el crecimiento del PIB pér capita de Chile sólo llegó a 5,8% al alcanzar los 10.207.463 de pesos anuales (medidos en pesos de 2018), una cifra muy por debajo del 43,5% que arrojó la década anterior. «Esto demuestra que, más allá de un dato puntual, hemos tenido un claro y fuerte frenazo de la economía en los últimos diez años», asegura Ramírez.
La baja en el crecimiento es bastante potente de una década a otra.
«Es brutal. Cuando uno hace la mirada más larga nos damos cuenta que el bajo crecimiento es un problema ya bastante estructural desde la última década, Chile ha perdido fuerza en su crecimiento económico y eso tiene que ver con varios factores».
¿Con cuáles?
«Hay varios temas importantes, pero uno relevante es la fuerte disminución de las inversiones grandes en nuestro país. Y eso tiene una buena explicación, por ejemplo, con esa palabra que ya se ha instalado en nuestro lenguaje, que es la permisología. Grandes inversiones que se han retrasado, algunas que se directamente no se han hecho por burocracia excesiva y eso tiene su impacto en el intento de crecimiento económico. Por otro lado, falta mejorar la productividad en general de la mano de obra. ¿A qué se refiere esto? Mejorar, por ejemplo, los niveles educacionales y la capacitación de la fuerza de trabajo chilena. Hoy día ya se necesita que los trabajadores se incorporen con más tecnología a producir bienes y servicios, pero para eso se necesita estar capacitado.
¿La menor competitividad de la minería, por ejemplo, está afectando?
«Sin duda, porque cuando uno hace la mirada más territorial del PIB per cápita, Antofagasta, región minera, que es la que tiene el PIB cápita más alto del país también muestra que en los últimos diez años es la que más ha caído (-16%). Entonces, la menor competitividad minera está afectando también en particular a las regiones del norte, pero en el fondo arrastra al país. También es preocupante que hay algunas regiones que han quedado estancadas en los últimos diez años».
Como la Araucanía que crece poco, pero que no sale del último lugar entre las regiones.
«Exacto. Eso da cuenta de que hay regiones del sur de Chile que tienen un rezago muy fuerte y que, a pesar de que estén creciendo, no es suficiente para moverla en términos relativos. Entonces, eso significa que esas regiones necesitan todavía mucho más apoyo, mucho más crecimiento, para que a lo largo de los años, digamos, vayan subiendo su PIB per cápita y se acerquen mucho más a los promedios nacionales.
¿Cómo está nuestro PIB per cápita comparado con otros países?
«Estamos aún bien si nos comparamos con América Latina, pero si lo hacemos con países desarrollados estamos bajo, nos mantenemos todavía como un país en vías de desarrollo y ahí nos hemos quedado pegados, sobre todo con la última década».
Y la solución para hacer crecer el PIB no está a la vuelta de la esquina.
«No, lamentablemente. La foto que tenemos hoy día no es muy buena y la panorámica de futuro tampoco, porque recientemente el Banco Central de Chile hizo estas estimaciones que hace de largo plazo sobre el PIB tendencial y dice que los siguientes 10 años (2025- 2034), la economía chilena crecería 1,8%, entonces eso tampoco es un muy buen augurio. Significa que se requiere meter de mano pronto a la productividad para cambiar un poco ese escenario futuro».


