Siempre estaba jugando con sus nietos, comenta la ex animadora de televisión
Asegura que para su último cumpleaños, mi papá pidió como deseo que sigamos siendo una familia unida. El fallecido les enseñó el valor de la reconciliación.
«En enero le descubrieron un tumor en el pulmón en grado 3A y se hizo todo el tratamiento de radio y quimio. Milagrosamente el tumor desapareció. Pero las radioterapias hicieron que se le activara una fibrosis pulmonar y eso fue lo que lo terminó afectando. No quería morir, quería vivir. Hasta el último día estuvo consciente. Así que fue doloroso para todos, que sabíamos que se estaba pagando como una velita. Él tenía planes de vida, pero en el fondo todos sabíamos de que no había vuelta atrás», cuenta la ex animadora de televisión.
Después de que sus padres se separaran, cuenta Paloma, Marco se apegó mucho a ella y sus dinámicas familiares.
«Como era solito, una le decía upa y él decía chalupa. Afortunadamente lo pudimos disfrutar mucho. Era como un hijo para mí. Lo llevábamos para todas partes, viajábamos con él y era muy cómplice con mis hijas. Disfrutaba con cosas muy simples. Era juguetón, siempre estaba jugando con sus nietos. Lo hacía todo muy agradable con su espíritu compasivo y cero rencoroso. Nos dimos cuenta de que los beneficiados éramos nosotros de tenerlo a él», asegura.
¿Qué le enseñó su padre, Paloma?
«Mi papá se entregaba a todos por igual, era muy cercano y yo también veo que soy así. Es tan fácil dar cariño y la gente es tan agradecida de eso que a veces una se sorprende. Y yo creo que el cariño que dejó en la gente lo vi reflejado en su despedida. Sus recuerdos me invaden, lo extraño, lo siento conmigo. Todavía siento que no es verdad».
Unidos
Paloma Aliaga recuerda que su padre se esforzó en que su entorno fuera armonioso.
«Para su último cumpleaños, mi papá pidió como deseo que sigamos siendo una familia unida. Quien no nos conoce podría imaginarse que eso es impensado en nosotros por todo lo que hemos vivido. Que podamos ser una familia tan unida, que derrocha amor. Nuestras navidades las celebramos todos juntos, incluyendo a Dani (Daniel Valenzuela, su ex esposo). Eso hace crecer a mis hijos en un entorno lindo», afirma la ex conductora de televisión.
De hecho, la familia Valenzuela se encargó de todos los trámites funerarios. «Mis suegros se encargaron de todo para despedir a mi papá. Yo me desentendí y me pude abocar completamente a mi papá. Ellos se encargaron de la misa, el velatorio, el traslado y el servicio funerario. Fue muy lindo sentirme así de apoyada», concluye.
Poco antes de irse, Marco Aliaga se despidió de su exesposa. «Los mejores amigos de mi papá eran mi mamá y mi padrastro. Salían los tres para todos lados. Lo ayudaron en todo», recuerda Paloma sobre la dinámica familiar donde el perdón y la reconciliación es un valor innato gracias a El Lile.


