Paola Solanes dice que su familia sospechó desde el principio de un sicariato
Agrega que su papá le advirtió sobre la familia de su hermana y le contó que tenían problemas por una millonaria herencia.
Paola Solanes dice que cuando vio a su tío, Miguel Ángel Cerda, sentado como imputado en el tribunal por el crimen de su padre, «se me removió todo por dentro porque es muy fuerte ver a un familiar ahí sentado. Para mí, él es el que causa el asesinato de mi papá».
La reflexión de Paola tiene que ver con la acusación que ha hecho el Ministerio Público, que acusa a Cerda de ser el autor intelectual de la muerte de Jaime Solanes, ocurrida en marzo del año pasado, cuando llegaba a su empresa de plástico en Quinta Normal. En la causa, también está siendo acusado Gyvens Laguerre, ex cantante y ex pareja de la prima de Paola, por ser según la fiscalía, el nexo entre Cerda y el sicario que ultimó al empresario.
A casi un año de la muerte de su padre, Paola Solanes detalla cómo comenzaron las sospechas de que el asesinato habría sido por encargo y que la familia de su tía Dolores, tenía vinculación. Todo, motivado, dice por problemas con una cuantiosa herencia.
«En mi último viaje a Chile, poco antes de la muerte de mi padre, él me advirtió que Cerda había tenido problemas financieros con la familia. Era como conocido de que no era de los trigos limpios, era una persona trucha». Sin embargo, asegura que su padre «trataba de protegernos un poco del conflicto familiar, nunca me explicó en detalle».
En ese sentido, a Paola no le fue indiferente la inclusión de Gyvens Laguerre en la familia Cerda-Solanes por la relación sentimental que tuvo con su prima, ya que estaba enterada por la prensa de los líos legales en los que había estado involucrado el ex cantante de la banda Reggaeton Boys. «Dije chuta, aquí hay una persona peligrosa cerca de la familia. Yo me empecé a asustar un poco, pero no era mi casa y cada uno hace lo que quiera con su vida, pero lo miré con sospecha», agrega.
Quiebre familiar
Paola Solanes cuenta que la relación entre su familia y la de su tía Dolores, hermana de su papá Jaime, era «sumamente cercana» pero que «el día del asesinato hubo un rayo que rompió el árbol genealógico, la familia quedó completamente dividida».
«Cuando le disparan a mi papá lo primero que hace un familiar es correr a la fábrica a ver qué pasó. Nos llamó mucho la atención que ella (Dolores) no fuera y que se mantuviera al margen, es la única hermana que tiene mi papá. Era sospechoso que no estuvieran ahí», sostiene.
Además, Paola cuenta que tras el fallecimiento de su padre la familia de Dolores «va y se toma la fábrica», que estaba siendo administrada hasta entonces por su papá. «Después nos enteramos de que Dolores les manda cartas a todos los arrendatarios pidiendo que los arriendos que recibía mi padre fueran depositados a su cuenta», explica. Y hubo otra acción liderada, dice Solanes, por Dolores, que les generó suspicacias. «Borraron evidencia, ellos sacan todas las cámaras de la fábrica. Pero no solo las sacan, sino que las borran, incluidas las que enfocaban el lugar del asesinato», recuerda.
Ahí, cuenta Solanes, «a nosotros ya se nos aclaran las dudas, aquí hay un interés económico, hay un sicariato, dos más dos, cuatro».
«El día del asesinato la familia quedó completamente dividida», Paola Solanes


