Cuesta $13.000.000 mensuales y los gastos comunes son de $1.500.000
Otras unidades del segmento premium ofrecen piscinas privadas, altos niveles de seguridad y terminaciones de alta calidad.
Una revisión de la oferta disponible en la plataforma Portalinmobiliario identificó los cinco departamentos en arriendo más caros de Santiago. Las viviendas se concentran en el sector oriente de la capital y apuntan a ejecutivos extranjeros y personas de alto patrimonio.
En la calle Camino Turístico, en Lo Barnechea, se encuentra el arriendo más alto del momento. Es un departamento cuyo valor mensual alcanza $13.000.000, a lo que se suman gastos comunes por $1.500.000. El inmueble cuenta con 560 metros cuadrados totales: 339 metros cuadrados útiles y 221 de una amplia terraza.
Fidel Ibáñez, gerente general de GIA Propiedades, corredora que administra este inmueble, detalla que el departamento cuenta con cuatro dormitorios, tres de ellos en suite y se emplaza en un edificio de tres pisos, con dos unidades por nivel.
«Posee una piscina temperada privada, terraza panorámica, jardín y acceso independiente. Además, dispone de jacuzzi, calefacción por losa radiante, aire acondicionado y ascensor con ingreso directo», señala.
El equipamiento considera también un sistema de domótica para controlar artefactos e iluminación, más monitoreo permanente y cerradura electrónica.
Quienes quieran arrendar esta unidad deben acreditar una renta líquida equivalente a tres veces el canon mensual, con opción de complementar ingresos entre un máximo de dos personas. Es decir, se debe demostrar ingresos por al menos $39.000.000 al mes.
El segundo departamento más caro en arriendo es un penthouse amoblado en el sector Mirador Santa Anita, en Lo Barnechea. El arriendo asciende US$12.000 (unos $10.410.000) y baja a US$10.500 (cerca de $9.000.000) sin muebles. Los gastos comunes se sitúan en torno a $1.100.000. La superficie total es de 410 metros cuadrados y contempla cuatro dormitorios y cinco baños.
La lista continúa en Camino Real, La Dehesa, donde se ofrece un departamento amoblado por 260 UF ($10.341.141), con gastos comunes desde $1.000.000. La propiedad suma 525 metros cuadrados totales, 465 de ellos útiles. Cuenta con cuatro dormitorios (dos en suite), tres baños y piscina privada.
Cristian Droguett, fundador de QYD Housing, corredora a cargo de esta propiedad, menciona que este tipo de inmuebles en general son arrendados por ejecutivos de empresas extranjeras.
«Son profesionales trasladados desde otros países a trabajar a Chile, que se instalan con sus familias por un periodo aproximado de tres a cuatro años», señala.
En cuarto lugar figura un dúplex sin amoblar en el sector de Aurelio González, en Vitacura. El arriendo alcanza 240 UF ($9.454.668) y los gastos comunes parten en $3.000.000. La superficie total llega a 1.010 metros cuadrados (610 útiles y 400 de terraza). La distribución contempla tres dormitorios y seis baños.
El listado se cierra con otro dúplex sin amoblar en calle Camino La Viña, en Las Condes. El valor es de 210 UF ($8.360.600) y los gastos comunes superan $1.800.000. La propiedad tiene 652 metros cuadrados totales, cinco dormitorios y cinco baños, además de jardines de uso exclusivo que suman 300 metros cuadrados. El edificio cuenta con piscina climatizada y club house.
Más allá de los m2
Denisse DApremont, agente de Re/Max Synergy, subraya que el público de estos arriendos no se fija únicamente en los metros cuadrados, sino en la exclusividad, la calidad de las terminaciones, el estatus y la seguridad.
Según explica, la demanda se concentra en sectores como Lo Curro, en Vitacura, y La Dehesa, en Lo Barnechea, principalmente en condominios cerrados de alto estándar.
Indica que este tipo de unidades consideran cerca de 400 metros cuadrados útiles, pero al sumar terrazas y jardines, el total puede acercarse a los 1.000 metros cuadrados.
«Son proyectos que ofrecen vistas privilegiadas, piscinas privadas o panorámicas y, en muchos casos, distribuciones tipo tríplex, lo que genera una sensación muy similar a vivir en una casa, pero con la seguridad de un edificio», precisa.
La especialista añade que estas viviendas atraen a un perfil de arrendatario que valora la seguridad -con conserjerías 24/7, accesos controlados y cierres perimetrales-, prestigio, privacidad de barrios consolidados con pocos vecinos, conectividad y servicios de alta calidad.
Además, coincide en que es habitual que los arrendatarios sean ejecutivos de multinacionales, expatriados o empresarios que permanecen en Chile por períodos definidos.
«Son personas que requieren propiedades totalmente amobladas y equipadas, con el objetivo de instalarse de inmediato y mantener su estándar de vida», menciona.
A este nivel de demanda se suma un costo de mantención proporcional al estándar de las propiedades, donde los gastos comunes suelen partir desde $1.000.000 mensuales.




