Ha descansado harto, tanto así que ahora ronca
Está literalmente esperando. La influencer Ignacia Antonia tiene fecha de parto para mediados de diciembre, aunque asegura que puede ser en cualquier momento. «Estamos como en el limbo porque obviamente te dan una fecha probable de parto, pero uno nunca sabe, puede que nazca antes, puede que nazca después. Entonces, como que podría nacer en tres semanas, en tres días o en tres horas. Es súper relativo», señala.
Rostro habitual de las 27 horas de amor de la Teletón, en esta ocasión optó por una participación puntual, pues el peso extra la tiene un poco más agotada, aunque, dice «me he sentido súper bien, menos mal. Tengo, obviamente, uno que otro dolor, pero son todas cosas como que en verdad puedo llevar».
¿Puede dormir bien?
«Sí. ¿Sabes qué? Justo hablaba con mi mamá y le decía que duermo súper bien. Me despierto algunas veces al baño, pero yo me acuesto a dormir y duermo, pero así zeta. Pero algo sí que, no sé si es el embarazo o el cansancio, antes no roncaba y ahora ronco como camión, pero es que duermo tan bien que no sé en qué irá eso. Pero estoy durmiendo excelente así que siento que también eso me ha ayudado mucho como a que sea un embarazo súper llevadero, porque siento que si uno descansa bien, es más complicado».
A mediados de 2024 se hizo pública su relación con el cantante urbano AKA 4:20 (Bastián DAmonte). Un año después, se anunció la llegada de su primer bebé. Ahora, la pareja se encuentra en plena mudanza para compartir su primer hogar juntos.
«Nos estamos mudando, todavía estamos haciendo cosas. Igual, es armar una casa de cero», cuenta la influencer, quien explica, eso sí, que la habitación de la guagua está resuelta. «Afortunadamente tenemos ayuda porque una tienda que se llama Rusticchic me ofreció regalarme la pieza. Justo ahora, esta semana, van a entrar a armarla.
Entonces de la pieza no nos tuvimos que preocupar. Sólo del resto de la casa que igual es harto. Aparte, a mí se me ocurrió remodelarla entera. Entonces fueron como seis meses de trabajo. Seis meses donde tampoco podíamos comprar cosas, porque estaban en plena construcción», detalla.
Por eso, aún no hay un estilo definido dentro del hogar. «Ahora de decoración todavía no tenemos nada, pero igual uno de los maestros que trabajó en mi casa me dijo: No se preocupe mi niña ¿Le digo algo? Una casa nunca está lista.
Entonces cada vez que me siento estresada, angustiada, digo bueno, una casa nunca está lista. Y ahí me relajo», cuenta.


