Manuel Pellegrini analizó los incidentes que provocaron la suspensión del partido en que Betis derrotó a Sevilla
Hinchas lanzaron objetos a la cancha. Los chicos de seguridad se encargan de tocarte el hombro cuando el equipo visitante hace un gol y te dicen que estés tranquilo, contó el influencer chileno Cris Sotomayor desde el estadio sevillano.
El Gran Derbi de Andalucía terminó con momentos de tensión y la victoria por 2-0 del Betis de Manuel Pellegrini sobre el Sevilla de Alexis Sánchez, por LaLiga. A los 87 minutos, empezaron a caer botellas plásticas y otros objetos hacia la zona donde defendía el visitante.
En un partido que iba ganando el Betis gracias a un derechazo de Pablo Fornals a los 54 y un segundo tanto de Sergi Altimira, a los 69, el árbitro José Munuera Montero detuvo el juego a solo tres minutos del pitazo final: recogió una botella plástica transparente, de 10 centímetros, que había volado desde la galería, y la mostró al resto del equipo, conversó con sus asistentes y decidió activar el protocolo de seguridad y enviar a los equipos a camarines mientras se revisaba la situación. En el estadio se mezclaron quejas, sorpresa y un ambiente desconcertado. Luego de 10 minutos de interrupción, se retomó el encuentro con presencia policial en las tribunas y bajo la advertencia que si volvía a caer algo a la cancha, se suspendería definitivamente.
El partido terminó con todas sus reglas y un Betis victorioso, aunque ya sin la mitad del público presente. Este resultado, con sus luces y sombras, tenía importancia para el Betis, ya que no ganaba en ese estadio desde 2018 y Pellegrini no lo había logrado desde que llegó al club. Esta vez lo hizo después de una semana intensa, que incluyó su renovación de contrato.
«Lo he dicho muchas veces: el Derbi engrandece al Sevilla. Hay que tener el máximo respeto por los rivales. La pasión se tiene que reflejar dentro del campo y no con agresiones o tirando cosas. El árbitro estaba obligado a parar el partido hasta que la policía controlara a la gente que estaba lanzando objetos. Fue la terminación para un partido que engrandece la ciudad», declaró Pellegrini.
Y agregó que «todos esos incidentes son lamentables. La pasión y la enemistad deben ser deportivas. No es manera de manifestarse lanzando objetos, porque cualquiera puede salir dañado. Los jugadores no se lo merecen, ganando o perdiendo (…) Me parecía que, restando dos minutos, no había para qué suspender. Pero el árbitro me explicó que estaba obligado hasta garantizar que no seguirían cayendo objetos. Capaz que si seguíamos, podría haber habido algún accidentado».
En la tribuna del Sánchez Pizjuán, el influencer chileno Cris Sotomayor, colaborador invitado por LaLiga, vivió la escena desde adentro. Había alucinado con toda la experiencia que lo envolvía: pudo entrar a un entrenamiento con Alexis Sánchez, e incluso lo saludó al más puro estilo chileno. También entró al estadio, recorrió el museo, pasó a la cancha y vivió lo que todo fanático podría anhelar: un calentamiento a pasos de las grandes figuras del Sevilla, una camiseta del Sevilla con su nombre, ver el partido desde una de las mejores ubicaciones, y por sobre todo, el cariño del equipo que ya lo saludaba como «el influencer chileno».
Y para vivir la experiencia completa, también le tocó presenciar los incidentes. «Había un sector en el que estaban mezclados los hinchas, pero era un sector más acomodado y se gritaban cosas, pero de una forma muy educada. A medida que avanzó el partido, se puso más intenso y un jugador del Betis fue a provocar a un sector, donde estaban hinchas del Sevilla. Eso generó descontento y tiraron cosas, pero fue casi terminando el partido», cuenta el creador de contenido @cris_sing.
Si bien, en Chile, algunos partidos pueden terminar con gente dentro de la cancha, bengalas o peleas, pudo entender a la perfección por qué no pasan a mayores en España.
«Me llamó mucho la atención una cosa en particular, que pasó antes del incidente. Tenían un despliegue de seguridad enorme, con mucha policía española y guardias del estadio por todos los sectores. Entonces, cuando cayó el segundo gol del Betis, los chicos de seguridad del estadio, que están con chaleco amarillo, se encargan de tocarte el hombro cuando el equipo contrario hace un gol y te dicen muy sutilmente que estés tranquilo y mantengas la calma. Lo encontré a otro nivel», explica.