La falta de especialistas dispara la demanda por trabajadores calificados
La Asociación Chilena de Soldadura explica qué certificaciones abren la puerta a los mejores sueldos.
Convertirse en soldador puede abrir las puertas a uno de los oficios técnicos más lucrativos de Chile. Un análisis reciente de Chiletrabajos.cl ubica esta especialidad en la cima del ranking salarial dentro de su plataforma, con sueldos líquidos que van desde $1.200.000 hasta $2.200.000 mensuales, aunque algunos especialistas afirman que se puede empinar hasta los $3.000.000. Aquello los distingue como un perfil vip dentro del mercado laboral del país.
Juan Vera, tesorero de la Asociación Chilena de Soldadura (ACHISOL), explica que las certificaciones que habilitan a los soldadores están alineadas con normas internacionales como AWS, ASME IX y API 1104, que garantizan estándares de calidad reconocidos globalmente. Las más relevantes se entregan según la posición de soldadura: 1G (plana), 2G (horizontal), 3G (vertical) y 4G (sobre cabeza), y acreditan la destreza del trabajador para operar en diferentes orientaciones y contextos.
En Chile, las soldaduras más utilizadas en la industria son la soldadura por arco eléctrico SMAW, MIG/MAG y TIG, además de técnicas especiales para entornos con altas temperaturas y corrosión.
Estas modalidades se aplican especialmente en sectores como la construcción, la industria petrolera y química, donde se requieren uniones resistentes y duraderas.
La soldadura por arco eléctrico es común para estructuras metálicas, mientras que la MIG/MAG se usa para metales como acero y aluminio. La TIG, en tanto, se destaca por su precisión en trabajos delicados. Así, la oferta chilena incluye desde métodos tradicionales hasta soluciones especializadas, adaptadas a las demandas de diferentes rubros productivos.
Calificarse es clave
Según Juan Vera, a medida que los soldadores acumulan este tipo de calificaciones y amplían su rango de procedimientos y posiciones certificadas, sus remuneraciones tienden a incrementarse. Precisa que los sueldos de entrada para quienes egresan de especialidades de Construcciones Metálicas en un liceo técnico se sitúan aproximadamente entre $550.000 y $600.000, y desde ahí pueden escalar en función de la experiencia y del nivel de calificaciones que vayan obteniendo.
«Si se va especializando y se califica, esa persona sube automáticamente a $850.000. Si además tiene dos o tres años de experiencia y otras calificaciones, como posición 3G y 4G, puede estar ganando $1.200.000 a $1.400.000 líquidos en una empresa común», reconoce.
A su vez, asegura que un soldador con diversas calificaciones puede llegar hasta $3.000.000 al mes trabajando en la industria minera.
«Estos sueldos responden a la alta exigencia que requiere el oficio y porque además son conocedores de normas claves para la industria. Quienes sepan soldar bajo la norma API 1104, (soldadoras de tubería de acero al carbono y baja aleación) suelen ganar estos sueldos. Además, son trabajadores que deben cumplir turnos de trabajo que son 7×7 o 14×14», sostiene.
Vera recalca que la demanda por soldadores certificados en el mercado chileno es amplia y transversal, debido a la escasez de especialistas en la industria. Esta situación contribuye a que los sueldos resulten muy competitivos para quienes logran obtener calificaciones reconocidas.
«Son requeridos en empresas estratégicas vinculadas con el acero inoxidable, como Agrosuper, hospitales, en la industria de comida, en cristalería, salmoneras, empresas que fabrican tolvas para minería, automotoras, tuberías de alta precisión, estructuras metálicas, etcétera», admite.
Sin embargo, advierte que existen desafíos: «El problema es que muchos estudiantes que egresan de los liceos técnicos de Construcciones Metálicas no continúan en el rubro. Además, no todos logran calificarse», lamenta.
Respecto a dónde se puede estudiar alguna especialidad vinculada a este ámbito, dice que hay varias OTEC que ofrecen programas de capacitación. Entre ellas, Soldadores de Chile, Academia de Soldadura, CETI, Deotec y la misma ACHISOL imparte varios programas de capacitación.
Mucha habilidad
Jasmín Isamit (25) se especializó en Construcciones Metálicas en el Liceo Industrial Chileno-Alemán, donde descubrió el mundo de la soldadura. Relata que allí la formación abarca no solo técnicas de soldadura, sino también calderería, lectura de planos y control de calidad.
«La soldadura fue lo que se me dio más fácil. Es más una habilidad, una práctica, algo que va mejorando con el tiempo. Me costaron otras cosas, como el mundo normativo internacional», reconoce.
En sus primeros años trabajó en TPI, una empresa dedicada a la producción en acero inoxidable, participando en proyectos como estanques de vino y estructuras alimenticias. Con el cierre de la empresa, siguió especializándose y colaborando en otras compañías.
Su principal especialidad es la soldadura TIG, además del arco manual y la inspección. Asegura que su objetivo es seguir perfeccionándose en todos los procesos asociados al rubro y a la inspección técnica en soldadura.
Isamit comenzó ganando cerca de $500.000 mensuales, y hoy recibe $1.200.000, aunque señala que en la industria minera los soldadores calificados pueden superar los $3.000.000 si cumplen funciones en faenas especializadas y bajo régimen de turnos.


