Entrenador dirigirá selección de pescadores, trabajadores y estudiantes por la Copa Chile
El estratega fue recibido por el alcalde local y de inmediato partió con los trabajos en cancha para un histórico duelo contra Santiago Wanderers, a fines de abril en Juan Fernández.
El curriculum de Jorge Garcés sumó una experiencia mágica y todo porque este sábado viajó al archipiélago de Juan Fernández para asumir como técnico del seleccionado local que dará el puntapié inicial a la Copa Chile 2024. Será como dueño de casa en la isla de Robinson Crusoe ante Santiago Wanderers, elenco que fue campeón del torneo nacional el 2001 bajo el mando del propio Garcés.
El entrenador ya está instalado en la isla. Viajó con el reconocido preparador físico Luis Wilson y ya está trabajando con un grupo de aproximadamente treinta jugadores. «El domingo entrenamos en doble jornada y en la semana se complica más porque los chicos trabajan. Programamos las prácticas acorde a su disponibilidad, con entrenamientos diarios a las siete de la tarde y cada fin de semana en doble jornada. La liga local tiene cuatro clubes y disputan dos torneos al año. La cancha está bastante bien, aunque le harán más reparaciones. Tienen un gimnasio y la indumentaria llega por estos días. Todo camina como se planificó y estamos agradecidos de la gente por su recibimiento», cuenta.
«Hay chicos que iremos adaptando para el desafío, otros que por su trabajo no pueden entrenar todos los días. En el plantel hay pescadores que salen a la caza de las langostas en la madrugada y retornan pasado el mediodía. Otros llegaron en barco desde el continente, algunos deben volver a la universidad y muchachos que trabajan en la municipalidad. Hay unos ocho que juegan bastante bien. Me tienen sorprendido. Son muy interesantes. Ellos están sintiendo la exigencia, pero el querer vivir esto es histórico para ellos».
El ex técnico de la Roja llegó al equipo a través de Jorge Ormeño, ex jugador wanderino, quien es cercano a Henry López, encargado de deportes y Copa Chile en Juan Fernández. López buscaba un estratega para el seleccionado de la isla y llegó a un acuerdo con Garcés. Arribó el sábado en la tarde a Robinson Crusoe y fue recibido por el alcalde local, Pablo Manríquez.
El viaje fue en un avión de la empresa ATA Aerolíneas, no hubo inconvenientes y la llegada al archipiélago fue tranquila. «Hay una preselección de treinta chicos, estamos trabajando para elegir el grupo definitivo y hay un entusiasmo extraordinario. El alcalde nos ha tratado de maravillas, es bien deportista. Estamos encantados. Serán dos meses viviendo aquí hasta el inicio de la copa el 27 de abril», sostiene.
«He ido conociendo la historia de este bello archipiélago y la isla Robinson Crusoe. Soy muy apegado a las personas, soy el Peineta de la gente, me siento querido donde voy y eso me mantiene bien. Acá se me acercan los niños, piden que los entrene y les prometí unas clínicas de fútbol. Me instalé en una hostal, pero me cambiaré a una cabaña muy agradable. Es todo muy familiar, se conocen todos, son cerca de mil doscientos habitantes», agrega Garcés.
¿Imaginó una experiencia así en su carrera?
«Se conjugan sentimientos y recuerdo cuando volví a Chile para dirigir Osorno. Allá llamó la atención que hiciera entrenar al otro día de un partido, enviar al equipo completo al dentista como lo hizo Martín Demichelis en River Plate hace poco. Lo mío fue en 1992. Fui el primer entrenador que trabajó con preparador de arqueros, nos conseguimos un gimnasio y les puse corbata a los jugadores. Veo esto y me digo: qué bonito desafío me pone Dios. Me toca la vida y es hermoso poder asumirlo. Sigo siendo el profesional de siempre y los chicos están felices aquí en la isla con lo que estamos haciendo. Son amateurs y trabajan como profesionales».


