El zaguero anotó al minuto 116 en el alargue y los catalanes se impusieron 3-2 en la final de la Copa del Rey
El defensor alcanzó un récord de 86 partidos consecutivos y fue una de las figuras ante los merengues. Hizo grandes coberturas y evitó que nos marcaran goles. Nunca se rinde, lo elogió su DT Hansi Flick.
Un grito del alma soltó Jules Koundé cuando a los 116 minutos, a solo cuatro de ir a los penales, el remate rasante que sacó se metió en el arco de Thibaut Courtois para entregarle a su equipo la Copa del Rey, nada menos que ante su archirrival, Real Madrid.
El meta belga se estiró lo que más pudo, pero la alegría ya era catalana: el gol significó el 3-2 y terminó echando por tierra la resurrección blanca que había comenzado casi media hora antes.
Tras el festejo, el hombre de 24 años soltó un suspiro en modo tarea cumplida. Ha sido una temporada extenuante para el nacido en el club Burdeos, que se ha mandado una seguidilla de juegos que lo ha puesto en los ojos del mundo: encadenó 86 partidos consecutivos en la presente temporada por su equipo, parando apenas en la previa de esta final, donde su técnico Hansi Flick le dio descanso ante Mallorca por la liga.
La última vez que no tuvo minutos fue el 25 de mayo de 2023 ante Rayo Vallecano por la competencia local. De ahí en más, jugó todos los encuentros de su equipo en liga, Champions, Copa del Rey y en la Supercopa: 51 partidos esta temporada y 35 consecutivos en la anterior.
Quizás aquello se notó en esta final disputada en el estadio La Cartuja de Sevilla, donde el francés hizo gala de su rodaje y totalizó un partido de alto vuelo que coronó con el gol del título.
«Koundé hizo dos o tres grandes coberturas y evitó que nos marcaran goles. Estuvo fantástico. Su mentalidad es excelente. Nunca se rinde», lo llenó de flores el DT Flick en la conferencia post partido.
Su compañero en la zaga, Íñigo Martínez, alabó la unión del grupo. «La fuerza grupal ha hecho que hoy hayamos sacado este partido adelante. Hoy nosotros teníamos que demostrar que éramos mejores, y así lo hemos hecho», dijo el defensor.
Adelantados en el marcador con el estupendo gol de Pedri (28) en la primera parte, donde fueron ampliamente superiores a los blancos, Barcelona se vio sorprendido al minuto 70 con el empate de Kylian Mbappé a través de un tiro libre: 1-1.
El francés saltó a la cancha en el entretiempo y cambió por completo el encuentro. Solo siete minutos después de que anotara la paridad, su compatriota Aurélien Tchouaméni aventajó al equipo de Carlo Ancelotti, en lo que parecía otra noche épica para los blancos.
El mediocampista puso un gran testazo para el 2-1, pero luego de eso todo se derrumbó. Una habilitación de ensueño de Lamine Yamal terminó con el empate 2-2 de Ferrán Torres a los 84, para mandar el encuentro a la prórroga.
Ahí, entre cansancio, vino la avivada de Koundé para darle la 32ª Copa del Rey a su club. «Todos los hinchas se pueden sentir orgullosos de su equipo. Que viva el Barça», lanzó el francés entre los festejos.
Al Barcelona le quedan la Champions y la liga para soñar con un triplete. En la competencia continental está en semifinales y este miércoles reciben a Inter de Milán por el encuentro de ida, mientras que en la liga son líderes, a cuatro del Real Madrid, cuando faltan cinco jornadas por disputarse, justamente una de ellas ante los merengues.


