Michelle Recart reconoce que siente mucho orgullo cuando mira hacia el pasado.
Actualmente está dedicada a la crianza de caballos en su criadero Michelita.
En abril de 1984, la adolescente de 16 años Michelle Recart se preparaba para debutar en el Champion de Rancagua. Sería la primera mujer en la historia del rodeo en hacerlo. Había clasificado junto a su papá Manuel Recart. «Él tenía unos caballos muy buenos y tuvimos buena suerte, porque en los deportes también hay una cuota de suerte», recuerda ella.
En esos años el reglamento de la Federación de Rodeo Chileno no distinguía entre hombres y mujeres, pero sí tenía una regla clara: «El pelo no debía tocar la camisa. Entonces yo me hacía un moño, lo ponía dentro de la chupalla y cumplía el reglamento», sigue Michelle.
Pero su debut en la medialuna de Rancagua se truncó. Cuenta que hubo una facción mayoritaria de corraleros que se opusieron y otra que estuvo de acuerdo. «Algunas asociaciones (compuestas por clubes) dijeron que sí podía correr porque el puntaje se había acumulado limpiamente y otras dijeron que no». Agrega que ese lunes de abril de 1984 hubo un cambio reglamento que dijo que el rodeo era un reporte para varones.» Como dama me dejaron fuera y no pude ir a correr», cuenta.
Me imagino que le dolió mucho…
«Muchísimo. Pero no me rendí. Empezamos a dar la lucha hasta el año 2009. En 2003 se logró incluir a las mujeres en el movimiento de la rienda, pero yo quería el rodeo».
La situación se comenzó a aclarar el 12 de octubre de 2009. «Se hizo un rodeo promocional femenino en la medialuna de Santa Filomena, donde participamos 30 colleras de mujeres. Le pedimos a don Óscar Lería, a quien le tengo un agradecimiento eterno, que en ese tiempo era el presidente de la Federación, que nos llevara un jurado de la Federación para que jurara las carreras como correspondía. Tuve la suerte de ganar el champion con mi compañera», cuenta.
Un año después, Michelle y sus compañeras lograron llevar la discusión ante la directiva de la Federación de Rodeo Chileno. En ese tiempo, su padre era uno de los directores. «En julio del 2010 se hizo un consultivo entre todas las asociaciones. En esa época estaba fuerte el tema de la discriminación contra las mujeres y eso nos ayudó también. Ese mes salió aprobado el nuevo reglamento donde nos incluían».
En 2011, Michelle se presentó al clasificatorio con Alfonso Ávila, con quien sumó los puntos necesarios para llegar al Champion Nacional. Ella montando a la yegua Estelita, él a Recluta.
¿Fue emocionante?
«Mucho. Primera vez en la historia de la Federación que una dama llegaba al Campeonato de Chile. Diosito quiso ayudarnos. Premiamos el día jueves y clasificamos para la gran final del domingo en la tarde. Hasta el día de hoy ninguna otra mujer ha llegado a la final del día domingo en Rancagua».
¿Qué siente cuando recuerda ese hito?
«Mucho orgullo por dar la pelea y lograrlo».
En la actualidad, está dedicada a la crianza de caballos en su criadero Michelita. «Soy feliz con ellos. Tener potrillitos, destetarlos. Los llevo a una pesebrera y les doy azúcar, zanahoria, manzanas. Ellos me relinchan cuando me escuchan llegar. Les converso, los hago sociabilizar, trato de hacer, entre comillas, una amansada racional».


