Exijo a los jugadores que tengan hambre de triunfo, dice Duglas Cordero
Llegó a Chile en 2000, una década después debió instalarse en Miami para salvar la vida de su hijo y desde 2019 es parte del equipo de la Copa Davis.
Un estruendoso «sóoooolido» se escucha durante las prácticas del elenco chileno de la Copa Davis. A estas alturas, ya es una muletilla del cubano Duglas Cordero (IG:@duglas_fitness_coach), el preparador físico del equipo que capitanea Nicolás Massú.
En medio de la preparación para la serie contra Perú, que se inicia este sábado en el Court Central del Estadio Nacional, el isleño cuenta su historia: «Soy licenciado en Ciencias del Deporte, con especialidad en Rehabilitación Deportiva. En 2000 salgo de Cuba y llego a Viña del Mar a desarrollar un proyecto en el Centro Médico Cubano. No fue hasta 2005 que me vinculo con el tenis gracias al empresario Alfredo Zolezzi para un proyecto con los tenistas Camila Silva y Guillermo Rivera junto al entrenador argentino Tony Couvert. Aunque en 2010, la vida me da un giro inesperado y tengo que abandonar Chile debido a una grave enfermedad de mi hijo menor, Sebastián, y establecerme en Miami para atenderlo. Hoy él es sobreviviente de cáncer».
¿Con que jugadores ha trabajado?
«En Miami tengo mi base de entrenamiento. Allí he tenido la oportunidad de trabajar con jugadores profesionales como Nicolás Massú, Nadia Petrova, ex 3ª WTA, así como Francesca Schiavone, top ten y ganadora de Roland Garros. También con Fabio Fognini, 9º; Dominic Thiem, 3º; Leylah Fernandez, top 20; Brandon Nakashima, campeón del Next Gen 2022, y actualmente estoy con Christian Garín y Linda y Brenda Fruhvirtova».
¿Y cómo se dio su llegada al equipo chileno?
«En 2019, antes del US Open, Massú me llama para esta nueva propuesta de Copa Davis. Yo tenía compromisos con Leylah Fernández, pero pude coordinar todo para estar con el equipo».
¿Qué es lo que usted más exige entre los tenistas que lo contratan?
«Exijo a los jugadores que tengan hambre de triunfo, pasión y amor por lo que hacen y que su esfuerzo no sea un sacrificio, sino un desafío para seguir creciendo y mejorando el nivel y el ranking».
¿De dónde surgió el «sólido», que siempre se le escucha decir?
«Me gusta crear palabras para motivar a los jugadores y sólido me salió una vez durante un torneo con Fabio Fognini en un tiro ganador y sentí que le gustó, y a partir de ahí lo utilizo con todos mis jugadores».
Aunque los tenistas están acostumbrados a jugar en climas extremos, esta semana Santiago vive una ola de calor sin precedentes, ¿cambia en algo su trabajo y la preparación?
«Sí, hemos manejado muy bien los horarios y cargas de entrenamiento para lograr una mejor adaptación a estas altas temperaturas. También tenemos el apoyo del equipo médico, que se ocupa de hacer una buena hidratación y baños fríos con ice bath y tratamiento de recuperación».
¿Qué destaca de su relación con Massú?
«A Nico lo conozco desde 2010, cuando tuve la oportunidad de entrenarlo en los últimos años de su carrera. Fue una gran experiencia. Posteriormente, yo comienzo en el circuito y cuando estaba con Fabio Fognini, Nico me contacta para ver la posibilidad de trabajar con Dominic Thiem. Y me estimula mucho trabajar con Nicolás. Además, somos iguales en cuanto a que nos gusta motivar a los jugadores, que haya una buena atmósfera y una buena motivación. Nuestra relación es ahora mucho más profunda y hoy, como parte del trabajo con las hermanas (Linda y Brenda) Fruhvirtova, hacemos un team increíble. Lo que nos une es el trabajo. Así fue también con Dominic y en la Copa Davis, donde ha sido un sueño trabajar con él y con estos jugadores desde 2019».


