Histórico capitán de la UC revela detalles inéditos de su vida en biografía escrita por el periodista Cristian Arcos
Pasó hambre, no tenía plata para la micro y se vio obligado a arreglárselas solo en plena adolescencia. Al final le ganó a la vida, por su madre y sus hermanos. Eso lo decidió a contar su historia. Se puede salir adelante, dice.
Mario Lepe reconoce que aún se quiebra un poco cuando habla sobre su niñez y adolescencia. «Hay cosas que nadie, ni mi mamá ni mis hermanos, saben que hice. Esos esfuerzos que nadie ve, que hice yo solo, a pulso. Esas cosas te marcan y te duelen, pero para tener éxitos hay que hacer esfuerzos y sacrificios grandes. Afortunadamente, yo los hice y me fue bien», dice.
El ídolo de Universidad Católica, que tiene a su nombre una tribuna en el estadio San Carlos de Apoquindo, vuelve a pensar en todo eso por estos días, con su biografía escrita por el periodista Cristian Arcos ya en librerías: «Capitán.
La historia de Mario Lepe», de editorial Planeta. «Tener que hacer todo solo, porque no tenía ni uno y me tenía que trasladar de una comuna a otra, sin plata ni para la micro», recuerda. De ese tipo de penurias estamos hablando.
Pero la historia que más lo marcó fue sin duda la relación con su padre, que se llama igual. Esto cuenta en el libro: «Mi papá fue un curado, un alcohólico, un borracho, desde que tengo uso de razón. Esto siguió hasta que tuve que echarlo».
Lo más duro fue tener que enfrentarlo. «Tenía quince años, ya estaba en la Universidad Católica. Un día llegué a la casa, venía con el ánimo arriba porque estaba siendo titular y al día siguiente jugaba, me estaban dando opciones en el equipo. Era un viernes y me acosté temprano. Yo sabía que ese día mi papá iba a llegar curado porque los obreros municipales se iban a tomar todos los viernes, día de pago. Los sábados mi papá andaba siempre pasado a copete.
Esa noche llegó y siento gritos. Eran de mi mamá. Me levanté y estaba sangrando. Le pregunté qué pasaba y me dijo que había sido mi papá. Él estaba acostado, haciéndose el dormido. Me dio tanta rabia y me fui encima con todo. Le saqué la cresta. Nunca le había pegado», respondió Lepe ante una pregunta pregunta de Arcos.
Actual coordinador de captación de futbolistas de la UC, Lepe reconoce que ese episodio lo marcó mucho: «Sobre todo familiarmente, porque no lo hice de manera egoísta. No lo hice sólo porque me convenía o me tenía chato, lo hice porque era el momento oportuno de decir basta, de decir que no nos puede pasar esto como familia, por mí, por mi mamá, por mis hermanos, y consideré que era el momento para hacerlo».
«No me arrepiento de lo que hice, pero duele tener que hacer eso a los 15 años, es difícil para un niño de esa edad. Y después tener que hacer todo el trámite para que se fuera de la casa, con personas que me apoyaron, como abogados del club, Juan Carlos Benítez (presidente de la rama de fútbol de la UC en ese momento), Ignacio Prieto (su DT), para poder tener tranquilidad hasta cierto punto, y poder seguir viviendo», dice Lepe.
¿Le costó mucho contar su historia?
«No tanto, porque ya la tenía rondando hace mucho tiempo. Cada vez que daba una entrevista, me preguntaban y cuando la contaba, me decían que daba para escribir un libro, pero nadie se atrevió a hacerlo. Cuando Cristian me lo dijo, le pedí un par de días para pensarlo porque, si me decidía, era para contar todo, iba a ir con todo. Siempre conté mi historia en forma parcelada, por lo mismo no me costó mucho abrirme o contarla. Solamente que ahora fue más profundo, porque ya no era una entrevista, fue contar mi historia completa».
¿Qué lo motivó?
Siempre estuvo en mi mente tener un libro donde estuviera mi historia contada. Más que contarla por contarla, para darles el ejemplo a chicos que crecen con algunas dificultades, de que se puede salir adelante, se pueden lograr cosas insospechadas, en mi caso, queriendo al fútbol.
El autor de «Capitán» revela que fue precisamente ese episodio una de las razones por las que se lanzó con el proyecto de un libro que contara la historia del ídolo de la UC: «Yo ya había hablado con Mario a propósito del libro de Gary Medel y en algún momento salió esa historia, ya la habíamos conversado. Me quedó dando vueltas un buen rato», reconoce.
«Siento que contó lo que él quiso, no me metí demasiado en esa invasión y él no puso ninguna restricción. Fue muy abierto, muy generoso. Contó cosas que nunca había contado y profundizó en cosas que nunca había profundizado, por lo que me imagino que fue un proceso complejo para él. En la escritura lo fui matizando con el tema deportivo, que tiene muchas cosas buenas, puntos altos, con los que se va matizando la historia. No es solo un drama gigante», agrega Arcos.


