Ambas fueron seleccionadas de China, pero ahora compiten por Chile y Luxemburgo, con 58 y 61 años
Vivíamos juntas en el mismo edificio, aunque en diferentes habitaciones. Éramos vecinas. EnChina los seleccionados nacionales vivíamos en espacios especiales, aunque ahora eso ha cambiado, dice Xia Lian Ni.
Hay muchas similitudes entre estas dos brillantes exponentes del tenis de mesa, que se han dado cita en los Juegos Olímpicos, donde, además, son las de mayor edad entre todas las competidoras en su disciplina.
«Estoy muy contenta de verla. Por WhatsApp habíamos hablado muchas veces, sobre todo cuando se juegan los contender en Lima o Brasil, donde siempre va su marido, que es entrenador, pero ella no. Entonces la primera vez él la llamó para que habláramos, y esperó más de una hora porque no parábamos, jajajá», cuenta Tania, quien está feliz viviendo sus primeros Juegos. «Esto es un sueño, ayer me topé con Nadal, el pobre se tardó como media hora en avanzar hasta su mesa para poder comer porque todos le pedíamos fotos», cuenta risueña.
¿Qué sintió al ver a su amiga, Tania?
«Fue muy emocionante. Una vez le dije: ojalá algún día nos encontremos por ahí. Nunca pensé que yo iba a entrar a la Olimpiadas y cuando el otro día la vi en el gimnasio la reconocí de inmediato, así que nos abrazamos y hablamos bastante. Ella no ha cambiado mucho, sigue usando el pelo corto, así que si me la topaba en la calle igual la iba a reconocer».
¿Cómo fue el tiempo que compartieron en China?
«Cuando estábamos en la selección china ella ya estaba en el equipo principal porque es mayor que yo por tres años, así que yo venía después, como parte de la generación nueva. Entonces en la pieza éramos tres niñas y como ella era de las antiguas venía a hablarnos, se preocupaba harto de nosotras. Por eso siempre tenía bonitos recuerdos de ella».
Ni, quien ahora defiende los colores de Luxemburgo, país al que se trasladó en 1990 y donde nacieron sus dos únicos hijos, también está dichosa. Tuvo una carrera bastante exitosa en su tierra natal: fue campeona del mundo por equipos y en dobles mixtos en la edición de Japón 1983, cuando tenía apenas 20 años.
«Nosotras estuvimos juntas en el mismo equipo chino hace por lo menos cuarenta años. Fuimos muy cercanas, Zhiying era muy amorosa, por eso la recordaba tan bien», apunta la zurda Ni.
¿Qué recuerda de esos tiempos, Xia Lian?
«Vivíamos juntas en el mismo edificio, aunque en diferentes habitaciones. Éramos vecinas. En China los seleccionados nacionales vivíamos en espacios especiales, aunque ahora eso ha cambiado».
Al al igual que ella, usted también dejó su país natal.
«Sí, primero llegué a Alemania en 1989 a jugar en clubes profesionales y de ahí me fui a Luxemburgo en 1991. El nivel no es tan alto, pero se disfruta mucho. Además, ahí nacieron mis dos hijos».
¿Qué opina de que Tania volvió a jugar recién hace dos años?
«No sé mucho el por qué dejó de jugar tantos años, porque por largo tiempo perdimos contacto entre nosotras. Y cuando hace dos años mi marido la conoció, creo que en Brasil, y ella le preguntó si me conocía? Así que ahí nos volvimos a contactar».
Frank Danielsson, el sueco que se enamoró de Ni y la siguió en Luxemburgo, donde es un respetado entrenador, aporta: «Ahí tomé mi teléfono y llamé a Xia Lian y le dije: una amiga te quiere saludar. Fue increíble escucharlas hablar tan emocionadas aquella vez».
«Me sorprende el suceso que Zhiying causa en Chile y en otros países. He visto los reportajes que le han hecho. Es maravilloso», añade ella.
¿Y cómo afronta estos Juegos?
«Fui campeona mundial, campeona europea, pero eso fue hace mucho tiempo. Voy a dar lo mejor acá, pero soy consciente de que hay grandes jugadoras jóvenes. Eso sí, en el tenis de mesa el nivel no se condiciona por la edad. Estoy orgullosa de seguir en mi carrera».


