Investigadoras del Inta analizaron 12 mil alimentos y bebestibles
Especialistas piden tener ojo con el consumo de endulzantes en niños.
Un estudio del Instituto de Nutrición y Tecnología de la Universidad de Chile (Inta) estableció que la Ley de Etiquetado provocó que la industria alimentaria reformulara la composición de ciertos alimentos. Así lo establece el análisis de investigadoras del Centro de Investigación en Ambientes Alimentarios y Prevención de Enfermedades Crónica a la Nutrición (Ciapec), quienes estudiaron la evolución nutricional de los productos más vendidos entre 2015 y 2020.
La Ley 20.606 sobre Composición Nutricional de los Alimentos y su Publicidad, estableció que los alimentos y bebestibles debían lucir sellos en su etiquetado cuando excedían ciertos niveles en cuanto a sodio, azúcar, grasas saturadas y calorías. Las reducciones más drásticas, dice el estudio, se observaron en el contenido de sodio y azúcares totales.
La investigadora Natalia Rebolledo explica que examinaron 12 mil alimentos y bebidas envasadas durante las tres fases de implementación de la ley (2017, 2019 y 2020) y lo compararon con el escenario previo (2015-2016). Confirmaron que la proporción total de productos clasificados como altos en nutrientes críticos descendió de 70,8% a 52,5%.
¿Algún alimento les llamó la atención?
«Analizamos categorías de alimentos. Nos llamó mucho la atención la magnitud de cambios en grupos específicos. En los productos dulces, las mayores reducciones se vieron en los untables dulces y cereales de desayuno, con una disminución aproximada de 40 puntos porcentuales en la proporción de productos «alto en azúcares». Las leches y yogurts también mostraron bajas importantes, superiores a 30 puntos porcentuales. Los dulces y productos de confitería casi no cambiaron: su contenido de azúcares es tan elevado (hasta 65 gramos por cada 100 gramos) que reformularlos es muy difícil».
¿Qué pasó con el sodio?
«Los cambios más notorios se dieron en productos de panadería salada y carnes no embutidas, ambos con reducciones de cerca de 40 puntos porcentuales. Los embutidos también mejoraron de forma importante. Quesos y comidas listas para el consumo no mostraron cambios significativos».
Eso sí, al bajar el azúcar, la industria optó por aumentar los edulcorantes. «Se observó un aumento en el uso de edulcorantes no nutritivos en productos envasados dulces. Hasta el momento hemos analizado la fase inicial de la ley y se vio que el uso de edulcorantes subió de 37,9% a 43,6%. Aumentó el uso de sucralosa y estevia», describe Rebolledo.
El doctor Tito Pizarro, académico del programa de Salud Pública de la Usach y especialista en Nutrición, plantea que «ahora hay una exposición excesiva a edulcorantes fruto de lo que ha hecho la industria, lo que no es una buena noticia. Uno esperaría que esos edulcorantes disminuyeran, porque la industria produce alimentos muy dulces, esto hace que niños y niñas se acostumbren a ese dulzor y no les agraden alimentos que son más naturales. Ese es el efecto negativo de esto».


