Dos años tomó armar la baraja con el universo de Pelotillehue
Fue creado por cuatro socias que se conocieron durante un taller. ¿Qué opinan otros tarotistas?
Durante 2020, en un curso de tarot que lideraba Malu (sin tilde) León, se debatió sobre la variedad de barajas en el mercado, incluso alguna de Friends o Snoopy. Fue entonces que vino una duda entre algunas alumnas: «¿Y no hay una de Condorito?».
«Nos quedó el bichito», recuerda León. Reuniendo a cuatro socias, obtuvieron los derechos del más afamado cómic chileno. Y durante dos años pasaron en el proceso de elaboración, colaborando con los ilustradores Rodrigo Boettcher y Juan Plaza, discípulos de Pepo, padre de Condorito.
«Por darte un ejemplo, el proceso era ‘¿cómo hacemos a la carta de La Justicia?'. Es una carta súper cabezona, que nos habla de objetividad y un montón de cosas, pero el problema era cómo la llevábamos al mundo de Condorito sin perdernos: es súper fácil entusiasmarse con la caricatura y llevarlo a cualquier parte», advierte León.
En conjunto se fueron aunando ideas, corrigiendo colores e ilustraciones hasta llegar a las 78 cartas que componen la baraja del tarot. En el camino revisaron muchísimo material de archivo, buscando inspiración en los dibujos más antiguos del universo de Pelotillehue.
«En una revista pillamos literalmente lo que pusimos en la carta de «La Muerte»: Condorito como calavera arriba de un caballo. La editorial lo aprobó y les pareció genial que fuéramos con cosas tan cercanas a la revista».
Se podría llegar a pensar que un tarot de Condorito es menos espiritual.
«Soy tarotista y tengo casi 40 mazos de distintas versiones. Tengo un montón de mazos híper místicos y otros mucho más lúdicos; el de Condorito está un poco en esa línea, pensando en cómo acercarnos a este personaje icónico. Cada carta es todo un cuento y probablemente la gente más talibana no se lo querría leer con él».
Me comentaba que es mejor que este tarot lo use alguien que ya tiene alguna experiencia con lecturas. ¿Por qué?
«Lo que yo enseño en mis cursos lo hago a través de Rider, que es un tarot muy rico en el lenguaje de antaño. Cuando ya lo conoces es más fácil saber la esencia de las cartas. Nuestro próximo paso es enseñarle a la gente que quiera aprender con el tarot de Condorito, pero eso debe ir acompañado de un manual, un libro o algo que queremos sacar más adelante».
Paulina Díaz fue quien preguntó si existía algún tarot chileno durante esa clase: su duda venía porque cuando niña tenía muchos Condoritos en su casa. «Mi tata, Luis Alberto Díaz Cruz, era fanático de la revista; creo que por eso me atreví a contactar a la editorial y plantearles la idea».
¿Ha hecho lecturas con ese tarot?
«Hemos hecho varias y es súper intuitivo: si bien está ambientado en el mundo de Condorito, mantiene el lenguaje simbólico del tarot. Se puede leer sin ningún problema».
Yo pensaría que es menos serio leerme el tarot de Condorito.
«No, para nada. Muchas tarotistas leen con distintos mazos. Lo importante es el conocimiento, muchos no leen sólo el tarot de Rider o Marsella, sino otras barajas que mantienen el espíritu de esos mazos con la simbología y hasta los colores. Hay tarots de unicornios, hasta de Snoopy».
El tarot se puede comprar en el Instagram @tarotdecondorito (https://goo.su/ybFz).
Leer imágenes
Álvaro Santi ( @alvarosanti , https://goo.su/xUXJoD), tarotista con más de dos décadas de experiencia, aclara que él es más fundamentalista en lo que a barajas de tarot respecta. Y le gusta tener imágenes que puedan ser interpretadas con varios sentidos.
«Pero en realidad me he dado cuenta de que casi nadie aprende a leer imágenes; lo que hace la gente es memorizar significados que leyeron en un manual o un taller y lo aplican al resto. A mí no me gusta que sea leer 78 papeles numerados ni con significados memorizados».
¿Qué le pareció la baraja de Condorito?
«No la conozco, la primera vez que la vi fue cuando me la mostraste. Habría que ver las situaciones que aparecen en los dibujos; de repente pueden parecer un poco superficiales, pero también tienen que ver con la mirada del tarotista, que le puede dar un enfoque más profundo basándose en algo que es más simple. No dudo que se puedan hacer buenas lecturas de tarot con la baraja de Condorito».
Conexión con la baraja
Eddita Santos (@eddytarot, https://goo.su/GqU5), tarotista con más de veinte años de experiencia, confirma que las barajas más lúdicas están más de moda. «Pero siento que no aportan tanto a una buena predicción, sino que son más para coleccionistas. A mí me han regalado de Salvador Dalí o de místicos, pero no las uso».
¿Se produce una conexión entre un tarotista y su baraja?
«Sí, sobre todo cuando usas la misma por años. Hay algunas que te hablan mucho más que otras que no tomas nunca, porque está el tema de la energía con la carta. Hay que entender que cada carta es una puerta y así puedes predecir algo para ayudar a la persona».


