Especialistas crean juegos y aplicaciones masivas
Varias empresas criollas tratan de conquistar a los millones de usuarios de la red social a través de programas y servicios gratuitos.
No sólo Mark Zuckerberg llega a fin de mes gracias a Facebook. Guardando las proporciones (y los ceros en las cuentas bancarias), varios emprendedores nacionales se ganan el pan creando programas para los más de siete millones de chilenos inscritos en la capital del ocio.
Aprovechando todo ese público cautivo nacional, más los 500 millones de registrados alrededor del mundo, los innovadores chilenos encontraron una mina de oro donde prácticamente todos ganan: los usuarios obtienen entretención gratuita, las compañías logran visibilidad y los creadores ganan buenas lucas.
«Venimos desarrollando aplicaciones propias y para terceros desde el 2008. El 70 por ciento de nuestros ingresos viene desde Facebook, donde lo que más ha pegado son juegos para campañas de márketing. Por ejemplo, para el Mundial hicimos uno con Ariztía para adivinar a los jugadores que Bielsa iba a colocar y los usuarios que acertaban participaban en un sorteo», cuenta Cristián Sepúlveda, fundador de Ubiqq.
Después de varios años tratando de pegarle el palo al gato, este emprendedor subió su servicio de videoconferencia Ubiqq.com a la red social. «Las empresas vieron que teníamos la capacidad de crear aplicaciones y nos empezaron a llamar», cuenta.
-¿Y se mueven hartas lucas?
-Sí, somos cinco personas que trabajamos y vivimos de Facebook. Desde este año todo el mundo quiere hacer campañas en esta plataforma. De hecho, si alguien quiere partir un negocio siempre le recomiendo que comience por Facebook.
Otra empresa que se mueve en lo digital es la agencia Rayas, fundada por Alejandro Silberstein, y que también profita de Facebook desde el 2008. «Fuimos a la feria Expo 2.0 en EE.UU. y nos dimos cuenta del enorme potencial y uso de la red social en ese país. Vimos una gran oportunidad de desarrollo y nos orientamos a lo digital», cuenta.
Uno de los elementos que más seduce a las compañías es que se puede saber qué tipo de usuarios acceden a la aplicación y ofrecerles publicidad segmentada.
-¿Hay campo disponible para otras empresas?
– Sí, ahora, es más popular tener una página y una aplicación en Facebook que contar con un sitio web. Nuestros clientes tienen hasta un 3.000 por ciento más de visitas en Facebook que en sus páginas corporativas. Las empresas están mucho más abiertas a invertir».
No es tan sencillo
Pero no todo es coser y cantar en el mundo virtual. Después de lanzar con bombos y platillos el juego «Fruit Island», con el apoyo de Duoc UC y Microsoft, la compañía Milkshake Games Studio ha tenido varios inconvenientes en el camino a la consolidación.
«En un comienzo se veía súper sencillo, pero Facebook ha cambiado algunas condiciones y cada vez es más difícil promocionarse. Además, hay muchas empresas que se han metido en esta industria y cada vez es más competitiva», dice Cristian Peña, fundador de la empresa con nombre de leche y helado y cuyo juego trata de un simpático panda con sombrero que debe atrapar frutas que vienen del cielo.
A partir de su experiencia, Cristian entrega una clave para aquellos novatos que quieran emprender. «Tienen que crear una aplicación ‘viral', es decir, que se difunda rápido entre los distintos usuarios», finalizó Peña.
130 amigos posee, en promedio, cada inscrito de Facebook. Además, pertenece a 80 grupos o eventos.
Terranova, de Atakama Labs
Un juego verde de alcance global
Atakama Labs es una empresa chilena dirigida por los argentinos Tiburcio de la Cárcova y Esteban Sosnik. Su foco es crear juegos sencillos para distintas plataformas, como Facebook y el iPhone y su alcance es global, ya que los títulos están en inglés. Terranova es su juego más exitoso del último tiempo y tiene un claro corte ecologista: en menos de tres meses ya llegó a 350 mil usuarios y es el nuevo fenómeno chileno de esta red.
«Un aspecto que nos sorprendió es que, si bien el juego es gratis y uno sólo paga si quiere comprar ítems especiales, desde el primer día que se lanzó tuvimos un buen número de gente que adquirió productos pagando con dinero real. Esto es la demostración de que el juego y este modelo de negocios funcionan», cuenta Esteban.


